El Colegio de Ingenieros de Montes de Castilla y León ha realizado un balance "positivo" de la campaña de incendios forestales, justo cuando se ha llegado al ecuador de este plan veraniego: "Se trata de un balance bueno, no tanto por los resultados como por las expectativas pesimistas de principios de campaña a la vista de la ola de calor, que fue incluso más larga e intensa de lo esperado, y por la ausencia de accidentes graves", explican.
Según el Colegio, "aunque ha habido grandes incendios no se han alcanzado las grandes superficies de otras comunidades y la eficacia de los servicios de extinción ha logrado que muchos incendios se quedasen en superficies pequeñas". En ese sentido, los ingenieros de Montes de la región destacan que "hay que felicitar por ello a los agentes ambientales, a las tripulaciones de los Charlies (camiones) y Deltas (retenes de maquinaria), a los miembros de los Romeos (cuadrillas terrestres), a los escuchas de incendios, a los vigilantes de las torres y al personal técnico (jefes de jornada, directores de extinción, técnicos de operaciones y técnicos de apoyo), que junto a los medios más visibles (cuadrillas helitransportadas, medios aéreos, cuerpos de bomberos, BRIF, 112, guardia civil y la presencia de la UME en algunos incendios) son los responsables directos de estos resultados".
Como factores negativos, según este colectivo, hay que destacar que "el dispositivo ha estado temporalmente incompleto debido a problemas burocráticos (situación que se empieza a corregir para 2016), la falta de inversión en los camiones de incendios y otros vehículos, que empiezan a tener muchas averías, la limitación en el combustible que condiciona la vigilancia activa o algunos conflictos laborales".
En cuanto a los aspectos que mejorar, "hay que reducir la siniestralidad asociada a la maquinaria agrícola, que ha estado en el origen de muchos incendios grandes y pequeños, aunque se trate de una mínima proporción de incidentes en relación con el número de parcelas y de maquinaria". Para mejorar esta situación "podría buscarse una mayor implicación de los propietarios de las parcelas", apuntan.
De cara a lo que queda de campaña, los ingenieros de Montes advierten que "el riesgo va asociado a la sequía acumulada en la vegetación". Por ello "debe mantenerse la alerta en las actividades en la naturaleza y en la interfaz urbana-forestal, con atención por ejemplo a las obras (radiales, soldaduras, desbroces, etc)". En cuanto a los incendios intencionados que de forma recurrente se producen en determinadas comarcas, "es necesario romper el silencio cómplice que ampara a los incendiarios locales, ya que en muchos de los pueblos se sabe quién quema el monte".



