El conocimiento del cuartel de la Guardia Civil de Llanes podría ser el punto de partida del crimen sucedido este miércoles y, según medios nacionales como ABC, el asesino entró por la puerta de atrás del cuartel y accedió a la oficina de su exmujer para matarla a tiros.

La pareja se conoció hace años en el mismo cuartel, en el que llegaron a trabajar juntos y tenían tres hijos en común (dos aún menores de edad). Pero, en 2019 se separan - actualmente estaban en proceso de divorcio- por denuncias de malos tratos interpuestas por Laura lo que conllevó una condena judicial en firme y la entrada de la mujer en el sistema de protección VioGen.
Él fue destinado a Zamora, en el Grupo Cinológico, encargado de adiestramiento y guía de perros para la búsqueda de estupefacientes. Un trabajo que ejercía como guía de un pastor alemán, Donald y durante 11 años de servicio había conseguido la mayor distinción que se le otorga por parte del Cuerpo.
La sentencia por la denuncia de maltrato puso a Dámaso, agente autor del crimen, como culpable, aunque los efectos de entrada en prisión no se produjeron, sí los de una orden de alejamiento de Laura. Según la información del periodista de ABC, David Sánchez de Castro, Dámaso llevaba planificando “esa venganza” un tiempo tanto que, según ha confirmado el medio “sabía que las medidas de VioGen vencían en 2025”.
El autor de los hechos fue apartado del servicio de la Guardia Civil, mantenía la condición de “servicio en activo” aunque sin trabajar y sin arma reglamentaria. Hace unos días se le comunicó que iba a ser expulsado de la Guardia Civil.
El arma es otra de las claves del suceso. Según apunta ABC y “para seguir con un plan de venganza, Dámaso robó una pistola de un compañero de Zamora e inmediatamente se fue hasta la localidad asturiana”.

El hecho que ocurrió después fue un suceso brutal y con el que aumentó la cifra de mujeres asesinadas en 2026 por violencia de género a 34.



