Hace unos días, componentes del Puesto de la Guardia Civil de Mombuey recibieron el aviso de un agente medioambiental de la Junta de Castilla y León, que se encontraba fuera de servicio, sobre la presencia de posibles cazadores furtivos en el término municipal de Molezuelas de la Carballeda.
Los agentes se personaron en el lugar y localizaron a dos personas, vecinas de una localidad próxima de la provincia de León, que manifestaron estar observando ciervos por encontrarse en la época de la berrea. Sin embargo, en el interior del vehículo se observaba una funda vacía de un rifle y varios cartuchos.
Los agentes rastrearon la zona y encontraron oculta entre la vegetación un arma de fuego larga rayada, provista de visor, cargada y lista para ser empleada, además de una caja de munición con once cartuchos.
Ante esta circunstancia, una de estas personas afirmó ser la propietaria del arma y presentó a los agentes la documentación correspondiente.
Agentes del SEPRONA de Puebla de Sanabria instruyeron las correspondientes diligencias. Las gestiones realizadas indican que ambas personas carecían de autorización nominal del titular cinegético del coto para cazar, por lo que se procedió a la retirada y depósito del arma y del resto de los efectos intervenidos.
Asimismo, ambas personas fueron investigadas y puestas a disposición judicial como supuestas autoras de un delito contra la flora y la fauna, recogido en el artículo 335.2 del Código Penal. La Guardia Civil ha dado por finalizadas las investigaciones.
La Guardia Civil reafirma su compromiso con el cumplimiento de la normativa que regula la actividad cinegética y la protección de la fauna silvestre, así como con la persecución de las conductas ilícitas que ponen en riesgo a las especies.
Asimismo, destaca la importancia de la colaboración con otras administraciones y con la ciudadanía, y recuerda que cualquier indicio de actividad cinegética ilegal puede comunicarse a través del teléfono 112.



