La Dirección General de la Policía terminará durante el primer semestre del próximo año la entrega de 21.126 chalecos antibala y anticuchillo iniciada en 2013. Con ello se logrará que todos los policías que patrullen la calle estén dotados de este elemento de protección cuyo uso se regulará para los agentes de seguridad ciudadana. La idea es que antes de que finalice este año, todos los agentes de las Unidades de Prevención y Reacción dispongan de estos chalecos. Hasta la fecha se han repartido ya casi 13.000 unidades en España, a las que hay que sumar otra partida de 2.200 chalecos que serán entregados antes de que finalice este año.
El nuevo elemento de protección individual ante el impacto de proyectiles y armas blancas aúna eficacia, discreción y comodidad, garantizando la protección y disponiendo de la flexibilidad necesaria para ser utilizado en vehículos y en operaciones con armas. En total, en menos de tres años se habrán distribuido 21.126 nuevos chalecos con un coste de 6,5 millones de euros.
En 2011 existían 7.588 chalecos de uso externo, 5.392 de uso interno y 1.135 chalecos antibala y anticuchillo de uso individualizado. A estas existencias hay que sumar ahora las entregadas hasta la fecha con el nuevo plan de dotación individual de este sistema de protección. Desde 2013 hasta hoy se han repartido casi 13.000 nuevos chalecos de uso individualizado en todo el territorio nacional a los Grupos de Atención al Ciudadano, Grupos Operativos de Respuesta, Unidades de Prevención y Reacción, Brigadas Móviles, Protecciones Dinámicas y Traslados de Detenidos.
Los chalecos van destinados en su totalidad a los agentes operativos que realizan su servicio cotidiano en situaciones en las que se estima una posibilidad elevada de agresiones imprevisibles. Ignacio Cosidó ha asegurado que "es necesario que los policías se sientan seguros para ofrecer un servicio de seguridad al ciudadano. La seguridad de los policías es una prioridad máxima para la Dirección General de la Policía. Así los demuestra los más de 20 mil chalecos antibala y anticuchillo adquiridos entre 2013 y 2015 en un momento de grave crisis económica y restricción presupuestaria. Nuestro compromiso es seguir trabajando en el futuro para continuar mejorando la seguridad de todos los policías nacionales".




