La Guardia Civil de Zamora ha investigado a dos personas como presuntas autoras de sendos delitos de receptación tras ser localizadas con una gran cantidad de productos de alimentación y bebidas alcohólicas cuya procedencia no pudieron justificar.
Los hechos se remontan a finales del pasado mes de marzo, cuando una patrulla del puesto de Villalpando observó un vehículo estacionado en una salida de la autovía A-6, a la altura del kilómetro 227 en sentido Madrid, junto al inicio de un camino de tierra.
Los agentes se acercaron con la intención de identificar a los ocupantes y comprobar si necesitaban algún tipo de ayuda. Sin embargo, al percatarse de la presencia policial, los ocupantes abandonaron rápidamente el lugar e intentaron ocultarse en un camino paralelo a la autovía, lo que despertó las sospechas de los guardias civiles.
Una vez identificados, los agentes comprobaron que ambos se encontraban en situación administrativa irregular al no haberse inscrito en el registro correspondiente pese a llevar varios años residiendo en España. Además, uno de ellos contaba con numerosos antecedentes.
Durante la inspección del vehículo, la Guardia Civil halló el maletero completamente cargado con grandes cantidades de productos alimentarios, entre ellos queso, jamón, carne, anchoas y otros alimentos empaquetados procedentes de diferentes supermercados.
Junto a estos productos también se localizaron numerosas botellas de bebidas alcohólicas.
Los ocupantes no pudieron aportar tickets de compra, facturas ni ningún documento que acreditara la procedencia o propiedad de la mercancía transportada, ni facilitaron datos de terceras personas que pudieran justificar su posesión.
Ante la sospecha de que los productos pudieran proceder de algún hecho delictivo, aunque sin poder determinar que los portadores hubieran participado directamente en el supuesto robo, los agentes procedieron a investigarlos por un presunto delito de receptación.
Los productos intervenidos quedaron depositados en dependencias oficiales a disposición de la autoridad judicial mientras se realizaban gestiones para localizar a sus posibles propietarios.
Tras varios meses de investigación, las pesquisas no permitieron identificar a ningún titular legítimo de la mercancía y tampoco los investigados reclamaron su devolución.
Por este motivo, y una vez autorizada la medida por el juzgado encargado del caso, los alimentos y bebidas fueron entregados a Cáritas en Villalpando para su aprovechamiento con fines sociales.
Con esta entrega se dan por concluidas las diligencias instruidas por la Guardia Civil, que ha mantenido abierta la investigación durante los últimos meses para esclarecer el origen de los productos intervenidos.




