La Conferencia Sectorial de Medio Ambiente ha aprobado hoy el informe sexenal sobre el lobo ibérico correspondiente al periodo 2019-2024, un documento que confirma el estado de conservación favorable de la especie en las regiones Atlántica y Mediterránea de España y que deberá ser remitido ahora por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a la Comisión Europea para su publicación.
Con esta aprobación se da cumplimiento a lo previsto en el artículo 17 de la Directiva Hábitats y en la disposición adicional octava de la Ley 1/2025, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, "con cerca de un año de retraso respecto al plazo fijado para su envío a las instituciones europeas, establecido para el 31 de julio de 2025", advierten en un comunicado desde la Junta de Castilla y León.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha criticado durante la Conferencia Sectorial el retraso acumulado en la aprobación del informe sexenal, al considerar que “carece de justificación que un documento respaldado por el trabajo técnico de las comunidades autónomas y aprobado hace un año en la Comisión Estatal haya permanecido bloqueado durante todo este tiempo”.
Asimismo, el consejero ha reclamado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la remisión inmediata del informe a la Comisión Europea y ha pedido que “se acepten los resultados que reflejan los datos oficiales del sexenio 2019-2024”. En este sentido, ha mostrado su apoyo a los ganaderos “que sufren de forma recurrente los ataques del lobo” y ha defendido que la gestión de la especie debe basarse en la realidad acreditada por el informe sexenal “para proteger también a la ganadería extensiva y el medio rural”.
Daños a la ganadería
Hay que recordar que los daños ocasionados por el lobo sobre la ganadería extensiva continúan aumentando en distintas comunidades autónomas, por encima del 10% anual, lo que "compromete la viabilidad de numerosas explotaciones y dificulta la convivencia entre la conservación de la especie y el mantenimiento de una actividad esencial para el medio rural", expresan.
En Castilla y León, durante 2025 se registraron 4.474 ataques de lobo a explotaciones ganaderas, con un balance de 6.294 cabezas de ganado muertas y otras 585 heridas. Las indemnizaciones abonadas por estos daños superaron los 4 millones de euros.




