La Junta de Castilla y León ha comenzado este miércoles el pago de 575,9 millones de euros correspondientes al anticipo de las ayudas directas de la PAC de la campaña 2026 a 48.638 agricultores y ganaderos de la Comunidad. El abono alcanza al 75% de las ayudas y a más del 90% de los potenciales beneficiarios, coincidiendo con el inicio de la sementera.
Castilla y León se convierte así en la primera comunidad autónoma de España en efectuar este pago en septiembre, una fecha inédita hasta ahora para el anticipo de la PAC.
La medida supone una inyección de liquidez para las explotaciones agrícolas y ganaderas en uno de los momentos del año con mayores necesidades financieras, cuando los profesionales deben afrontar la compra de semillas, fertilizantes, gasóleo agrícola y otros insumos para preparar la próxima campaña.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha defendido que el objetivo no es únicamente adelantar el pago, sino hacerlo coincidir con el momento en que agricultores y ganaderos necesitan disponer de esos fondos.
La situación resulta especialmente complicada para el sector cerealista después de una campaña marcada por la caída de la producción, los elevados costes y los bajos precios. Las estimaciones de la Consejería sitúan la producción de cereal de invierno de la campaña 2025/2026 en 4,90 millones de toneladas, un 41,8% menos que el año anterior, mientras que la superficie sembrada se redujo un 13%.
Según los cálculos de la Administración autonómica, las pérdidas en el cereal de secano se sitúan entre 200 y 400 euros por hectárea, como consecuencia de la combinación de menores rendimientos, precios reducidos y costes de producción elevados.
Más de 500 millones para ayudas por superficie
Del importe total abonado en este primer pago, 514,5 millones de euros corresponden a ayudas por superficie. Entre ellas se encuentran la ayuda básica a la renta para la sostenibilidad, el pago redistributivo, el complemento para jóvenes agricultores, los ecorregímenes y distintas ayudas asociadas a determinadas producciones.
El anticipo incluye además ayudas vinculadas a la ganadería, entre ellas las correspondientes al vacuno extensivo de carne, la producción de leche de vaca y los sectores ovino y caprino.
La única excepción en este primer abono es el vacuno de cebo, al no disponer todavía la Administración de los datos necesarios para determinar los animales que pueden ser considerados subvencionables.
Los expedientes que no han podido incorporarse a este primer pago por tener trámites o comprobaciones pendientes podrán entrar en un nuevo pago de anticipos previsto para la segunda quincena de octubre.
La Junta vincula este adelanto de la PAC a la situación económica de las explotaciones, especialmente en un momento en el que los profesionales del campo afrontan el comienzo de una nueva campaña después de un año complicado para determinados cultivos.
El pago se produce además mientras permanece abierto el debate sobre la futura PAC a partir de 2028. La Junta reclama que la política agraria mantenga un presupuesto propio y suficiente, reduzca la burocracia y garantice unas condiciones de competencia similares para las producciones europeas y las procedentes de terceros países.



