La Alianza UPA-COAG reclamó a la Consejería de Agricultura que flexibilice el Ecorregimen de Espacios de Biodiversidad para permitir a los agricultores de Castilla y León segar el girasol a partir del 1 de octubre, ante el adelanto del secado de las pipas por las altas temperaturas y las malas previsiones de rendimiento de la cosecha.
La organización agraria solicitó a la Dirección General de Política Agraria Comunitaria una excepción similar a la aplicada esta misma campaña para determinadas obligaciones relacionadas con el cultivo del cereal. UPA-COAG justificó la petición por "lo avanzado del secado de la pipa de girasol esta campaña por las altas temperaturas" y por la situación económica del sector, con elevados costes de producción y bajos rendimientos.
Las previsiones de la organización apuntan a una cosecha de girasol de secano "muy baja" en Castilla y León. UPA-COAG explicó que la siembra se realizó en terrenos con muy poca humedad, lo que provocó una nascencia deficitaria, a lo que se sumó posteriormente la falta de precipitaciones.
En concreto, estimó que los rendimientos apenas alcanzarán los 500 kilos por hectárea en los terrenos más arenosos, mientras que en las tierras con mejores suelos oscilarán entre los 900 y los 1.000 kilos por hectárea.
UPA-COAG advirtió además del impacto de los costes de producción, especialmente por los precios de los abonos y el gasóleo. Con las cotizaciones actuales, calculó que los ingresos en las explotaciones de secano apenas podrán alcanzar los 350 euros por hectárea, frente a unos costes de producción que, de media, han llegado en algunos casos a entre 400 y 450 euros por hectárea.



