La Junta de Castilla y León quiere reforzar el liderazgo de la Comunidad en el sector de la patata mediante la innovación, la investigación y la modernización de toda la cadena de valor, con el objetivo de mejorar la competitividad y, especialmente, la rentabilidad de los productores.
Así lo ha señalado el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino. El consejero ha destacado el papel de las empresas agroalimentarias en la generación de actividad económica y empleo en el medio rural, así como la importancia de fortalecer la cadena de valor.
El modelo productivo de la compañía combina producción propia, acuerdos con agricultores integrados y compra en el mercado libre, con el objetivo de garantizar estabilidad, calidad y capacidad de adaptación.
Innovación para ganar competitividad
Uno de los aspectos destacados durante la visita ha sido la apuesta por la automatización, la robótica y la analítica de datos para optimizar los procesos, mejorar la trazabilidad e incrementar la capacidad productiva.
"Necesitamos un sector agroalimentario cada vez más competitivo, innovador y preparado para afrontar los retos de los mercados", ha señalado Pino, quien ha defendido que la inversión tecnológica permite "producir mejor, ganar eficiencia, generar empleo de mayor cualificación y aportar mayor valor añadido".
En este sentido, la Junta contempla entre sus compromisos fomentar proyectos innovadores, reforzar la capacidad exportadora del sector, atraer talento y apoyar la creación de nuevas figuras de calidad agroalimentaria, además de impulsar la promoción de los productos de Castilla y León.
La Consejería trabaja también en el diseño de un sistema abierto y permanente de ayudas a la inversión agroalimentaria, con resolución anual, que permita a las empresas contar con mayor estabilidad y previsibilidad para planificar sus inversiones.
El agricultor, en el centro
Durante la visita, Pino también ha conocido una iniciativa de la empresa orientada a poner en valor el origen del producto y el papel del agricultor dentro del modelo de negocio.
El proyecto pretende reforzar las alianzas dentro del sector agrícola y la conexión entre el campo y el consumidor, una línea que coincide con uno de los objetivos de la Consejería: mejorar la posición de los productores dentro de la cadena y avanzar hacia una mayor rentabilidad de sus explotaciones.
El consejero ha insistido en que esa rentabilidad debe ir acompañada de una política dirigida a fortalecer la capacidad productiva de Castilla y León.
Castilla y León, líder nacional
La patata ocupa una posición estratégica dentro de la agricultura de Castilla y León, con una producción próxima a las 900.000 toneladas, lo que sitúa a la Comunidad como principal productora de España, con alrededor del 50 por ciento del total nacional.
Pino también ha llamado a los consumidores a apostar por la patata producida en Castilla y León por su calidad y garantía de origen.
"Tenemos que conseguir que el consumidor conozca el valor de nuestra producción y apueste por ella. Y si no encuentra nuestra patata en los lineales, debe reclamarla", ha afirmado.
Investigación y nuevas inversiones
La Junta trabaja además junto a la Organización Interprofesional de la Patata de Castilla y León en distintas líneas relacionadas con la investigación y la innovación varietal, los ensayos con material de siembra, el uso de semilla certificada y las inversiones en instalaciones de almacenamiento y conservación.
El objetivo es mejorar la calidad, ampliar los periodos de comercialización y conseguir que una mayor parte del valor añadido permanezca en el territorio.
"Nuestra meta es clara: que Castilla y León siga liderando el sector de la patata en España y que ese liderazgo se traduzca en una mayor rentabilidad para nuestros agricultores", ha concluido el consejero.



