La Asociación Nacional de Producción y Comercio de Frutos y Patatas (Asonal) calcula que la campaña en Castilla y León concluirá con una producción que caerá entre un 10 y un 15 por ciento por la sequía, al igual que en Galicia y País Vasco. A nivel nacional, la reducción ha sido entre el ocho y el diez por ciento, hasta los 1,8 millones de toneladas, con una campaña que ha sido una de las más cortas de los últimos años, debido a la escasez de precipitaciones y a su impacto sobre los rendimientos. La sequía no solo ha afectado a España sino también a los principales países productores europeos, provocando una reducción de los rendimientos y la disponibilidad de patata en el conjunto del continente.
La producción nacional este año se estima en torno a 1,8 millones de toneladas, frente a los 1,95 millones de toneladas de 2025. La reducción ha sido “especialmente acusada” en las zonas de patata temprana del sur de España, causada sobre todo por el descenso de la cosecha en Andalucía, que se estima ha sido entre el 30 y el 35 por ciento menor, mientras que, en las principales regiones productoras del norte, como Castilla y León, Galicia y País Vasco, los descensos han oscilado entre el 10 y el 15 por ciento.
Ante situación, Asonal acordó reforzar su estructura y capacidad de representación en un momento complejo para el sector de la patata. En concreto, tras la celebración de la Asamblea General, se acordó acordó la creación de una Secretaría General Técnica con un papel activo en la interlocución con las administraciones y se desarrollarán nuevos servicios de información y análisis para el sector.
La asociación nacional, que está compuesta por 24 empresas dedicadas sobre todo a la comercialización y también a la producción de patata situadas por toda España, pretende reforzar su papel como una de las organizaciones de referencia del sector y dotar a las empresas asociadas de más capacidad de representación e información para afrontar los desafíos regulatorios, productivos y comerciales que condicionan el futuro de esta actividad.
La Secretaría General Técnica combinará, según recogió Ical, las funciones administrativas con una actividad permanente de representación institucional, seguimiento normativo y defensa de los intereses sectoriales. Entre las prioridades de la asociación, destacan los asuntos relacionados con la disponibilidad de productos fitosanitarios, una cuestión que preocupa especialmente al sector por la progresiva reducción de herramientas autorizadas para el control de plagas y enfermedades.





