CCOO denuncia el progresivo deterioro de las condiciones de trabajo en Instituciones Penitenciarias como consecuencia del déficit estructural de personal, el incremento de la población reclusa y el aumento de las cargas de trabajo que debe asumir la plantilla.

La Oferta de Empleo Público (OEP) de 2026 vuelve a ser, según el sindicato, claramente insuficiente para hacer frente a las necesidades reales de Instituciones Penitenciarias. Aunque contempla 1.223 plazas de acceso libre, entre ellas 1.050 para el Cuerpo de Ayudantes, estas incorporaciones no permiten compensar las necesidades existentes, teniendo en cuenta las jubilaciones, bajas y salidas de personal, así como el tiempo que transcurre desde la convocatoria hasta la incorporación efectiva de los nuevos funcionarios.
CCOO viene reclamando desde el inicio del proceso una Oferta Extraordinaria de Empleo para Instituciones Penitenciarias que permita reducir de forma real el déficit de efectivos y garantizar unas plantillas suficientes para prestar el servicio público penitenciario con seguridad y eficacia.
La situación se ha agravado especialmente en los últimos años. La población reclusa de los centros dependientes de la Administración General del Estado ha aumentado de forma significativa, mientras que el incremento real de las plantillas ha sido prácticamente inexistente. Esta evolución se traduce en una mayor carga de trabajo y en un empeoramiento de las ratios de personal.
Para CCOO, la falta de trabajadores no solo afecta a las condiciones laborales, sino también a la calidad y seguridad del servicio público penitenciario. La insuficiencia de efectivos dificulta la atención a la población reclusa, incrementa los riesgos laborales y de seguridad y obliga en numerosas ocasiones a desarrollar servicios en condiciones que no deberían normalizarse.
Esta realidad también se refleja en el Centro Penitenciario de Topas, donde sus trabajadores y trabajadoras sufren las consecuencias de este déficit estructural de personal, del incremento de las tareas y de unas condiciones de trabajo cada vez más exigentes.
A ello se añade que el aumento de la población reclusa no se limita a una cuestión cuantitativa, sino también cualitativa, debido a la llegada de internos con perfiles especialmente conflictivos, lo que está generando un incremento de las situaciones de tensión y conflictividad en el centro.
Desde CCOO se constata una mayor presencia de conflictos, desórdenes colectivos y episodios de agresiones al personal penitenciario, circunstancias que incrementan todavía más los riesgos a los que se enfrentan diariamente los trabajadores y trabajadoras.
Esta realidad hace aún más necesario disponer de unas plantillas suficientes que permitan garantizar la seguridad, evitar situaciones de trabajo en solitario y responder adecuadamente ante incidentes que requieren una intervención rápida y coordinada.
CCOO exige la aplicación de las 35 horas
Otro de los ejes fundamentales de la acción sindical de CCOO es la implantación efectiva de la jornada de 35 horas semanales en Instituciones Penitenciarias.
Las 35 horas ya han sido aprobadas mediante resolución de Función Pública, pero su aplicación no se está produciendo en el ámbito penitenciario. Por este motivo, CCOO ha exigido la convocatoria urgente de la Mesa Delegada para abordar esta cuestión, siendo actualmente la única organización sindical que ha planteado esta reivindicación.
La aplicación de las 35 horas debe servir también para mejorar la conciliación y las condiciones de trabajo de un colectivo que desarrolla su actividad en un entorno especialmente complejo y sometido a una elevada presión laboral.
Una profesión con riesgos que debe tener reconocida la jubilación anticipada
CCOO mantiene igualmente como una de sus principales reivindicaciones la jubilación anticipada del personal penitenciario, teniendo en cuenta los riesgos inherentes a esta profesión.
El trabajo en prisiones implica exposición a situaciones de violencia, agresiones, tensión permanente y una importante exigencia física y psicológica. Por ello, el sindicato considera necesario que estas circunstancias sean reconocidas y que se establezcan mecanismos que permitan una jubilación anticipada y unas pensiones adecuadas, incluyendo la mejora de las condiciones del personal perteneciente al régimen de clases pasivas.
"No podemos seguir pidiendo al personal penitenciario que haga cada vez más con menos medios. Hay más población reclusa, más funciones y más carga de trabajo, pero las plantillas no crecen al ritmo que necesitan los centros. En Topas, además, estamos viendo cómo el aumento de internos con perfiles especialmente conflictivos está teniendo una repercusión directa sobre la seguridad y sobre las condiciones de trabajo del personal, con más conflictos, desórdenes y agresiones. Topas es un ejemplo más de una problemática que afecta al conjunto de Instituciones Penitenciarias”, señala Jesús Crego, representante sindical de Comisiones Obreras y miembro de la Ejecutiva Estatal.
Desde CCOO se considera imprescindible que la Administración adopte medidas urgentes para revertir esta situación y garantizar un servicio público penitenciario eficaz, seguro y orientado al cumplimiento de su función constitucional.
Por ello, el sindicato continuará reclamando:

- Una Oferta Extraordinaria de Empleo que permita reducir el déficit estructural de personal.
- La aplicación efectiva de las 35 horas semanales.
- La jubilación anticipada para el personal penitenciario por los riesgos inherentes a su profesión.
- La adecuación de plantillas, estructuras y nuevas funciones a las necesidades reales de los centros.
- Mayores garantías de seguridad y salud laboral para los trabajadores y trabajadoras de Instituciones Penitenciarias.
CCOO considera que mantener la actual situación supone trasladar el déficit de personal a los trabajadores y deteriorar progresivamente un servicio público esencial. Es necesario actuar ahora.



