Han pasado ya seis meses desde que la Secretaría de Estado de Función Pública aprobó la jornada semanal de 35 horas para el personal de la Administración General del Estado. Sin embargo, en Instituciones Penitenciarias, donde la actividad no se detiene ni de día ni de noche, ni entre semana ni en festivos, la adaptación de esta medida continúa pendiente.
Esta situación afecta también a la plantilla del Centro Penitenciario de Topas, cuyos trabajadores siguen esperando que la reducción de jornada reconocida para el conjunto de la Administración General del Estado se aplique de manera efectiva y en condiciones de igualdad.
Desde CCOO denuncian que la demora en la implantación de las 35 horas está generando incertidumbre entre los trabajadores y advierten de que la negociación sobre la organización de los horarios no puede convertirse en una vía para cuestionar o limitar un derecho que ya ha sido reconocido.
CCOO considera que la jornada de 35 horas debe alcanzar a la totalidad de la plantilla del centro penitenciario de Topas, sin exclusiones por puestos de trabajo, áreas de actividad o régimen de prestación del servicio. La particularidad del funcionamiento de las prisiones, que exige una cobertura permanente, debe servir para adaptar los cuadrantes y turnos, pero nunca para dejar fuera a determinados colectivos.
Para CCOO, la cuestión está clara: las 35 horas no son objeto de una negociación sobre su reconocimiento, sino que constituyen un derecho cuya aplicación debe garantizarse. Lo que corresponde negociar es la fórmula para distribuir la jornada y asegurar el correcto funcionamiento de los centros penitenciarios.
Asimismo, desde CCOO reclaman que se tengan en cuenta las condiciones específicas de los servicios prestados en horarios especiales. En este sentido, defienden la aplicación de los coeficientes correctores correspondientes al trabajo nocturno, así como al realizado en sábados, domingos y festivos, conforme a los criterios establecidos en la resolución para los distintos ámbitos de la Administración General del Estado.
CCOO advierte de que no aceptará acuerdos que supongan una aplicación desigual de la reducción de jornada o que dejen fuera a parte de los trabajadores del Centro Penitenciario de Topas. La organización sindical insiste en que todos los empleados públicos deben disfrutar de los mismos derechos, con independencia de las funciones que desempeñen.
La reducción de jornada ya ha sido reconocida. Ahora falta que se cumpla. La plantilla de Topas no puede seguir esperando ni convertirse en una excepción dentro de la Administración General del Estado.
Las 35 horas deben llegar a todos y cada uno de los trabajadores del Centro Penitenciario de Topas, sin excepciones y sin discriminaciones, reivindica CCOO.



