La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental da un nuevo paso en la modernización de la gestión cinegética de la Comunidad con la regulación del transporte, tenencia y empleo de determinados dispositivos de visión nocturna y térmica durante la práctica de la caza mayor.
El Boletín Oficial de Castilla y León publicó este martes la Orden por la que se autoriza para la práctica de la caza sostenible el transporte, la tenencia y el empleo de determinados dispositivos auxiliares al amparo de la Ley de Caza y de Gestión Sostenible de los Recursos Cinegéticos de Castilla y León. La norma entrará en vigor al día siguiente de su publicación.
La regulación establece un marco preciso para compatibilizar la utilización de estos avances tecnológicos con la seguridad durante la acción de caza, la correcta identificación de las piezas y la protección del resto de especies, incorporando además herramientas que permitan una gestión más eficaz de las poblaciones cinegéticas.
Esta medida se enmarca en la apuesta de la institución autonómica por una gestión activa del medio rural y por reconocer el papel fundamental que desempeña la caza como herramienta de gestión del territorio, generación de actividad económica y fijación de población en numerosas comarcas de Castilla y León. Para la Junta, el sector cinegético constituye un aliado imprescindible en la gestión de la fauna silvestre, la prevención de daños agrarios, la reducción de accidentes de tráfico, el control de riesgos sanitarios y el mantenimiento de la actividad económica y social en el medio rural.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha asumido las competencias en materia de caza "con la firme voluntad de situar al sector cinegético en el lugar que merece, trabajando de la mano de cazadores, titulares cinegéticos, gestores y asociaciones para impulsar una gestión moderna, eficaz y basada en el conocimiento del territorio.



