La Junta de Castilla y León ha impulsado un proyecto que ha supuesto la inversión de 13,6 millones de euros para la construcción de 24 nuevos puntos limpios que darán servicio a 230 municipios y a una población estimada de más de 162.000 habitantes, según ha destacado hoy la consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, durante la entrega de una de estas infraestructuras en Villamayor, Salamanca.

“Con esta inversión ampliamos una red fundamental para que los ciudadanos puedan separar y depositar correctamente sus residuos, acercando estas instalaciones a la población y mejorando su accesibilidad en un territorio con 2.248 municipios y más de 6.000 núcleos de población”, ha señalado la consejera.
González Corral ha subrayado que el proyecto “permite dar un paso más en la recogida separada, la reutilización y el reciclado, con instalaciones preparadas para recoger más fracciones y con nuevas herramientas de digitalización que mejorarán la gestión y la trazabilidad de los residuos”.
Con estos 24 nuevos puntos limpios, que se han diseñado para poder recoger unas 33 fracciones de residuos en uno o dos niveles según el modelo, la Comunidad amplía la red de este tipo de infraestructuras hasta un total de 151 puntos limpios fijos.
La iniciativa está financiada en un 82 % con fondos europeos Next Generation y el resto por parte de la Junta, y prioriza a aquellos municipios y mancomunidades que no disponían de punto limpio, aunque también se ha incluido la modernización de tres instalaciones obsoletas que no podían adaptarse a las necesidades futuras de recogida.
Avanzar en la recogida separada
Esta ampliación de la red responde a la necesidad de incrementar la recogida separada en Castilla y León. En 2024 se generó en la Comunidad un millón de toneladas de residuos municipales, equivalentes a 446 kilogramos por habitante y año, por debajo de los 465 kilogramos de media nacional y de los 511 kilogramos de la Unión Europea.

Actualmente, la recogida separada representa el 21,6 % del total de residuos municipales y la preparación para la reutilización y el reciclado alcanza el 37,1 %. El objetivo pasa por lograr una preparación para la reutilización y el reciclado del 65 % en 2035, así como reducir el depósito en vertedero hasta el 10 % en 2035.



