Castilla y León pierde el liderazgo en el Índice DEC 2025, el informe anual que elabora la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales de España para analizar los servicios sociales en todas las Comunidades, aunque se mantiene en los puestos de cabeza. Y es que pese a la ligera caída en puntuación de 0,53 puntos con respecto al año anterior, Castilla y León alcanza un 7,20 de puntuación, lo que permite a la autonomía continuar un año más en el podio de honor, aunque en esta ocasión en segunda posición, solo por detrás del País Vasco, que obtiene un 7,35 puntos, y por delante de Navarra (7,18), según recoge Ical.
“Tiene mucho mérito que Castilla y León, aunque haya bajado un puesto este año y haya descendido algunas décimas en la puntuación global, mantenga esa cualificación de buenos servicios sociales y esté en el podio a nivel nacional. No hay que olvidar que compite en otra división, porque compite con comunidades de régimen foral, País Vasco y Navarra, que tienen una capacidad económica de inversión tremenda”, subrayó el coordinador de Estudios de la Asociación Directores de Servicios Sociales, Gustavo García Herrero, durante la presentación del informe, a la que acudió el consejero de Sanidad y Bienestar Social de la Junta, Alejandro Vázquez, que aseveró que esta segunda posición "no es fruto de la casualidad, sino que es producto del diálogo, la cooperación institucional y el consenso social".
"Este reconocimiento les pertenece sobre todo a los profesionales que trabajan en los servicios sociales. Somos una referencia gracias a su compromiso y su profesionalidad", remarcó el dirigente regional que explicó que, a su juicio, "las mejores políticas públicas son las que mejoran la calidad de vida de las personas". En este sentido, recordó que "detrás de cada dato hay personas: mayores que quieren seguir en sus casas; personas con discapacidad que quiere desarrollar su vida; personas que tienen unas necesidades especiales”. “Por eso creemos que no se trata solo de garantizar derechos, sino de ofrecer herramientas para desarrollar esos derechos", apuntó.
El Índice DEC destaca que Castilla y León consolida la fortaleza de su sistema, con mejoras en la inversión social y una base normativa de excelencia, pese al retroceso en la cobertura efectiva de prestaciones y servicios a la ciudadanía. Así, destaca algunos aspectos en los que la Comunidad destaca sobre la media estatal como la atención a la dependencia, con 7,5 puntos siendo la media 4,9; los acogimientos familiares a menores que suponen el 61,9% del total de acogimientos en Castilla y León, siendo la media de España el 51,8; las plazas residenciales para personas mayores de 75 años con una cobertura de 11,6%, más del doble de la media estatal, que está en el 5,5; los servicios residenciales para personas con discapacidad, con una cobertura del 4,5% frente al 1,8 de la media estatal; las plazas de alojamiento para mujeres víctimas de violencia de género, con 26,1 plazas por cada 100 mujeres con orden de protección en Castilla y León, por 16,2 de media estatal; o las plazas de alojamiento para personas sin hogar, con 97,1 plazas por cada 100.000 habitantes en Castilla y León, frente a 86,4 de la media de España.





