El terciopelo morado se detuvo, como es tradición, junto a la Catedral, para celebrar la tradicional merienda de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. Tras varias horas de recorrido, los cofrades detuvieron su itinerario para disfrutar junto con sus amigos y familiares de las tradicionales viandas para reponer fuerzas y completar una de las procesiones más largas de la Semana Santa de Zamora.
Varios centenares de personas se congregaron en una tarde con una meteorología envidiable y un ambiente idílico para disfrutar de uno de los momentos más familiares y especiales de esta Semana de Pasión en Zamora. Después, tras veinte minutos de reposo y esparcimiento, los cofrades siguieron su camino hasta completar el recorrido.



