La tradición zamorana ha tenido un papel destacado en la quinta edición del Festival Internacional de Folclore de Salamanca, que ha reunido estos días en la ciudad a agrupaciones procedentes de distintos puntos de España y del mundo. Las mascaradas de la provincia llevaron a las calles salmantinas algunos de los personajes más singulares del patrimonio etnográfico de Zamora.

Entre las agrupaciones participantes estuvieron el Tafarrón de Pozuelo de Tábara, El Atenazador de San Vicente de la Cabeza y Los Carucheros de Sesnández, tres manifestaciones de la tradición de las mascaradas de invierno zamoranas que formaron parte de los pasacalles programados durante la jornada inaugural.
Junto a ellos participaron agrupaciones internacionales como el Ballet Folclórico Weliwen de Chile y Combinaciones Folclóricas de Colombia, además de diferentes formaciones de Castilla y León, entre ellas Adobe Dulzaineros de Macotera, La Nota. Gaiteros y Tambores de Zamora y la Agrupación de Tamborileros de Salamanca.
Las calles de Salamanca se convirtieron así en un escaparate de música, indumentaria, personajes y tradiciones populares, con diferentes pasacalles que confluyeron en la Plaza Mayor, donde se desarrolló buena parte de la programación.





