Zamora volverá a vivir este sábado una jornada marcada por la devoción y la tradición con la celebración de la procesión extraordinaria organizada por la Cofradía de Jesús Nazareno Vulgo Congregación con motivo de su 375 aniversario, una cita que reunirá a miles de personas entre cofrades, músicos, autoridades y público en las calles del centro histórico.

La conmemoración tendrá lugar en una fecha especialmente simbólica para la hermandad, al celebrarse en torno al aniversario de la firma de sus primeras ordenanzas, fechadas el 26 de mayo de 1651, un momento considerado el origen formal de una de las cofradías más emblemáticas de la Semana Santa zamorana.
La salida está prevista a las 16:15 horas desde la Plaza Mayor, desde donde la procesión recorrerá algunos de los puntos más representativos del casco antiguo, pasando por Ramos Carrión, Plaza de Viriato, Rúa de los Francos, Plaza de San Ildefonso, Rúa de los Notarios, Plaza de los Ciento, Rúa del Silencio y Plaza de Arias Gonzalo hasta llegar a la Plaza de la Catedral.
Uno de los momentos más destacados llegará a las 18:45 horas, cuando se celebrará la Santa Misa de Acción de Gracias en la Plaza de la Catedral, presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Fernando Valera, con la participación musical de la Capella Ocellum Durii.
Tras el acto religioso, la procesión emprenderá el regreso a la Plaza Mayor por el mismo recorrido, donde está previsto que los pasos lleguen entre las 21:30 y las 22:00 horas para protagonizar uno de los momentos más solemnes del día: la reverencia a la Virgen de la Soledad.
El acompañamiento musical será otro de los grandes atractivos de la jornada, con la presencia de más de diez bandas llegadas desde distintos puntos de España y Portugal, además de las formaciones propias de la cofradía, en un despliegue excepcional para una celebración de estas características.
La organización ha previsto la participación abierta tanto de hermanos y damas como del público general, que podrá incorporarse siguiendo las indicaciones establecidas por la cofradía.

La celebración permanece pendiente de la evolución meteorológica, ya que la lluvia podría obligar a suspender la procesión para preservar el patrimonio artístico. En ese caso, la misa se trasladaría a la iglesia de San Andrés manteniendo el horario previsto.




