Las tablas del Teatro Ramos Carrión recibían este sábado a un persona muy especial: el Ratoncito Pérez. Una figura conocida por todos, no así los familiares, amigos o enemigos, ni el lugar en el que habita.
El musical infantil en clave de humor, presentó más de diez canciones originales que ayudaron a ir de un punto a otro, pasar momentos de superación, trampas, engaños, risas y mucha amistad. Todo ello acompañando a Luna, una chica decidida a recuperar el diente que la ardilla Kuba robó a su hermana pequeña.
Gracias a la ayuda de Pérez y sus amigos roedores, el Capitán Carrión, Fortachón, Tamárica, Lila, Maraví, Achís y Palentín, la joven consigue viajar y vivir aventuras muy especiales con el único fin de ayudar a su hermana y recuperar el ansiado diente para mantener viva la llama de la ilusión.



