La segunda jornada del curso “El Románico: Memoria viva de Europa. Arte, cultura e identidad como herencia compartida” ha empezado en la Iglesia de San Cipriano en la que los asistentes al curso han escuchado una breve presentación del amplio patrimonio que tiene la provincia de Zamora por parte del Obispo de Zamora, Mons. Fernando Varela “Zamora tiene mucho que ofrecer, pero necesita que otros la miren con confianza”.

“Esta ciudad antes de ser explicada debe ser contemplada”, proseguía el obispo y hacía hincapié en la raíz común y la memoria “antes de que Europa fuese un proyecto político ya había monasterios e iglesias. El Románico unió territorios sin destruir la diversidad y esa es la lección de una raíz común y desde la que el hombre aprendió a mirar a lo alto”.
“Zamora es una tierra pequeña en población, pero inmensa en patrimonio, por eso la provincia tiene que crear y creer en sus posibilidades y contemplar y escuchar la piedra viva”, refiriéndose así a la “inmensa belleza” del románico en la provincia.
El Obispo también quiso señalar que “para la conservación del patrimonio que no es solo una responsabilidad de la Diócesis se necesitan Universidades, Institutos, fundaciones, expertos, administraciones y ciudadanos que entiendan que el patrimonio sirve para generar conocimiento, atraer visitantes y dinamizar territorios”.
Por todo ello, “Zamora a partir de este encuentro quiere ser ese faro que ilumine en camino de fe y esperanza en una Europa que si olvida su raíz cristiana será una tierra próspera pero vacía”.
Al encuentro también asistió Jaime Mayor Oreja, actualmente presidente del Real Instituto de Estudios Europeos del CEU San Pablo. Durante esta tarde los asistentes visitarán la Catedral de Zamora y la iglesia de La Magdalena.




