Zamora continuará siendo la provincia más castigada por la despoblación en los próximos años. Así lo reflejan las nuevas proyecciones demográficas publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que estiman que la provincia perderá 13.400 habitantes hasta 2041, lo que supone un descenso del 8,1% de su población. De cumplirse estas previsiones, Zamora pasará de los actuales cerca de 165.400 habitantes a 152.035 vecinos, consolidándose como la provincia con mayor retroceso demográfico de Castilla y León.

El estudio también apunta a un descenso en el número de hogares zamoranos. La provincia contará en 2041 con 76.438 hogares, un 1,2% menos que en la actualidad, siendo, junto a Palencia, la única provincia de la Comunidad donde disminuirá este indicador.
La situación de Zamora contrasta con la evolución prevista en otras provincias de Castilla y León. Mientras Segovia crecerá un 6,4%, Burgos un 2,7% o Valladolid un 1,3%, el oeste de la Comunidad seguirá perdiendo población. Tras Zamora, las mayores caídas corresponderán a León (-4,6%), Palencia (-5,8%) y Salamanca (-3%).
En el conjunto de Castilla y León, el INE prevé que la población se reduzca en 23.046 personas hasta 2041, pasando de 2,41 a 2,39 millones de habitantes. La pérdida de población española, que caerá un 9,7%, será parcialmente compensada por el aumento de la población extranjera, que crecerá un 58,7% y rozará el medio millón de residentes.
Las previsiones sitúan a Castilla y León entre las cinco únicas comunidades autónomas que perderán habitantes durante los próximos quince años. En el lado opuesto, regiones como la Comunidad Valenciana, Baleares, Madrid, Murcia y Cataluña registrarán incrementos superiores al 10%.
El informe también refleja un cambio en la estructura demográfica. Aunque aumentará ligeramente la natalidad, también crecerá la mortalidad debido al envejecimiento de la población, mientras que la inmigración continuará siendo el principal factor para amortiguar el descenso de habitantes.

Respecto a los hogares, Castilla y León sí experimentará un crecimiento del 3,9%, hasta superar los 1,11 millones, impulsado principalmente por el aumento de los hogares unipersonales. De hecho, casi cuatro de cada diez viviendas estarán ocupadas por una sola persona, una tendencia que refleja el progresivo envejecimiento y la reducción del tamaño medio de las familias.




