El barrio de San Lázaro vive este Martes de Pentecostés una de sus jornadas más especiales con la tradicional procesión de la Virgen del Yermo, símbolo para los vecinos de esta zona de Zamora. Decenas de personas participan a estas horas de una festividad arraigada en el imaginario de la ciudad y que reúne cada año a distintas generaciones.

La celebración ha comenzado a las 20:00 horas con la eucaristía en la parroquia de San Lázaro, presidida por el capellán Florencio Gago Rodríguez junto a otros sacerdotes vinculados a este barrio. El Coro Parroquial Lazarino acompañó en una ceremonia en la que destacaban los niños y niñas que han recibido la Primera Comunión este año, y que han sido invitados a formar parte de la procesión como manda la tradición.
Al terminar la misa, la Virgen del Yermo comenzó su peregrinaje por las calles del barrio, acompañada por los niños y la música de la Asociación de Tamborileros. Entre pétalos, flores y el repique de las campanas, la talla avanzó por la plaza de San Lázaro, Santa Águeda, plaza del Mayo, calle La Luna, Obispo Nieto, Doctor Fleming y Los Remedios, antes de regresar nuevamente por Obispo Nieto.
Uno de los momentos más esperados se produce al final del desfile con la tradicional subasta de las andas, costumbre que tiene sus raíces en el pasado labrador del barrio. Antiguamente los vecinos ofrecían trigo para colaborar y hoy las aportaciones económicas que se reciben se utilizan para necesidades de la cofradía y de la parroquia. Finalmente, han sido subastadas por 555 euros. Este año, la recaudación servirá para financiar la pintura de la capilla de la Virgen del Yermo.

"Es la seña de identidad del barrio", destacan desde la cofradía, que organiza esta procesión representando el sentimiento de pertenencia a San Lázaro y el esfuerzo colectivo para que esta tradición siga en pie. Al finalizar la procesión, se compartirá un refrigerio con vecinos y asistentes para celebrar que la figura del barrio ha vuelto a atravesar con alegría y devoción sus calles.




