La Iglesia de Zamora ha despedido este [martes] a D. Eleuterio Fernández, sacerdote de la Diócesis de Zamora, en una celebración exequial presidida por el obispo Fernando Valera. El funeral reunió también al arzobispo de Valladolid, Mons. Luis Argüello, al obispo emérito Francisco Piorno, así como a numerosos sacerdotes, familiares, amigos y personas vinculadas a las distintas etapas de la vida y el ministerio del sacerdote zamorano.

Durante la homilía, Fernando Valera recordó a Eleuterio, conocido por sus amigos como «Tello», como un hombre que respondió desde joven a su vocación sacerdotal. «Un día escuchó la voz del Señor a seguirle y le siguió», señaló el obispo, aludiendo a una llamada que marcó toda su trayectoria y que se concretó en años de servicio pastoral y entrega a los demás.
Valera quiso situar también la despedida en la perspectiva de la esperanza cristiana, especialmente ante los últimos años de enfermedad y fragilidad vividos por el sacerdote. Ante su féretro, afirmó que «solo Dios es el garante de la vida y de la historia» y expresó su confianza en que «el Dios de la vida transformará ahora su sufrimiento en plenitud».
Reconocimiento a quienes le acompañaron
El obispo de Zamora trasladó asimismo el agradecimiento de la Diócesis y de todo el presbiterio a la Archidiócesis de Valladolid y a la Casa Sacerdotal de Valladolid, por la acogida y los cuidados dispensados a D. Eleuterio durante sus últimos años.
También tuvo palabras de reconocimiento para su familia, cuya dedicación calificó de «encomiable».
La celebración congregó así a buena parte de quienes acompañaron al sacerdote a lo largo de su vida, en una despedida marcada por el recuerdo de su ministerio y por la esperanza propia de la fe cristiana.
«Hoy despedimos a un hermano sacerdote después de toda una vida de ministerio», señaló la Diócesis. Una despedida vivida «con el dolor de la separación, pero también con la esperanza que sostuvo su vocación desde aquel primer “sí” hasta el final».
La Diócesis de Zamora concluyó el mensaje de despedida con una cita del Evangelio de san Juan: «Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde yo estoy, estéis también vosotros» (Jn 14,3).



