"Nadie dijo que fuera fácil". Era el mantra repetido una y otra vez en el seno de la parroquia rojiblanca. El Zamora CF se encontraba ante el mayor reto de su historia y no lo hacía solo. Más de 400 aficionados rojiblancos se lanzaron a la carretera para apoyar a los suyos en el sueño de alcanzar la categoría de plata del fútbol español. Ante sí, un CE Sabadell que había convertido la estancia rojiblanca en la ciudad en un infierno desde el primer minuto, pero si de algo saben los zamoranos, es de no amilanarse ante circunstancias adversas.

El Zamora CF comenzó el encuentro tratando de mandar sobre el césped, dejando claro que, pese a partir con ventaja, aún quedaba mucho trabajo por hacer, y viendo además por el retrovisor el insoslayable hecho de que un empate en el global serviría al combinado local para alcanzar la Liga Hypermotion.
No sería hasta casi el minuto 10 del partido cuando un exrojiblanco como Joel Priego, héroe arlequinado en las semifinales ante el Real Madrid Castilla, mandara el primer aviso sobre la portería de Fermín Sobrón con un zurdazo que buscaba la escuadra derecha del arco rojiblanco, pero el portero riojano solventó la situación y envió la pelota a córner.






