El casillero de goles que tiene el Amigos del Duero tras la disputa de los primeros cinco encuentros ligueros evidencia varias cosas. Llama la atención los cinco goles a favor y los cinco goles en contra que ha cosechado en las primeras cinco jornadas. A simple vista, esos números indican una importante fortaleza defensiva y a la vez, un debe en la vanguardia.
Partiendo de la base de que es imposible mantener el ritmo mostrado en la liga regional, por cuestiones obvias, parece que Raúl Campano ha conseguido uno de sus primeros objetivos, que es dotar al equipo de seriedad en la retaguardia. Al igual que el año pasado, aunque en este caso con un considerable aumento de nivel, el entramado defensivo y la portería amarilla están bien trabajados. Encajar una media de una diana por partido en la segunda categoría del fútbol femenino nacional dice mucho en favor del Amigos del Duero. Es más, tres de esas cinco dianas las recibió el equipo zamorano en el último envite frente al filial atlético.
Quizás, el capítulo que hay que mejorar es el del acierto de cara a gol. Es evidente que es complicado acercarse a la estratosférica cifra de goles del año pasado, pero la media de un gol por encuentro resulta ajustada para conseguir el objetivo. Es cierto que el buen rendimiento atrás ha favorecido que los pocos goles anotados hayan valido muchos puntos.
Lo positivo es que el buen inicio liguero del equipo de Raúl Campano le ha permitido coger un pequeño colchón de cinco puntos con respecto al descenso directo y tendrá tranquilidad para seguir trabajando y mejorar. Este fin de semana, el Amigos del Duero visita al Águilas de Moratalaz, único equipo que hasta ahora no ha puntuado y que lleva la escalofriante cifra de siete goles encajados de media en cada encuentro disputado.




