En la temporada 2020/2021 el Atlético Benavente se convirtió en la gran revelación de la Segunda División del fútbol sala español. Recién ascendidos a la categoría, los jugadores de Chema Sánchez se metieron en la fase por el ascenso a la élite.
Una experiencia que dejó resaca en un equipo al que le ha costado arrancar este curso, dando comienzo a la liga con dos derrotas y un empate que dejaron al Atlético Benavente en los puestos de descenso.
Resultados a los que acompañaron una grieta defensiva con 14 goles en contra en tres jornadas, dejando en nada la etiqueta de fiabilidad en defensa que ondeaba el equipo unos meses atrás.
Sin embargo, las cosas cambiaron a partir de entonces y el equipo ha sumado siete victorias, tres empates y cuatro derrotas desde aquel inicio. Números que han dejado al Atlético Benavente con 25 puntos en 17 partidos, los mismos que el CD Antequera y el Unión África Ceutí, dos equipos en posiciones de play-off de ascenso.
Guarismos esperanzadores para un equipo que en la segunda parte de la temporada seguirán peleando por volver a meterse en la fase de promoción por segundo año consecutivo, certificando su buen hacer y, para ello, mejorando un rendimiento defensivo que ha ido creciendo poco a poco pero que sigue lejos de lo visto el curso anterior.






