Pañuelos blancos y pitidos en la grada, entrenadores destituidos y cambios compulsivos de jugadores y jugadoras suelen ser las situaciones habituales en la élite del deporte cuando las victorias no llegan y las posiciones en la clasificación inquietan a afición y directivos. En el Club Deportivo Zamarat, de momento, lo único que se ha producido es lo tercero, con la salida de Mckenith y la más que probable de Santa, además de la posibilidad de que alguna jugadora más abandone el equipo, tras la incorporación ya iniciada la campaña de Ana Suárez.
El 2013 comenzó para el ahora llamado Alimentos de Zamora con la expectativa de mantener la tendencia de la primera vuelta de la temporada pasada que permitió al equipo de Juan de Mena clasificarse para la Copa de la Reina. Sin embargo, la segunda vuelta fue la antítesis de la primera y el equipo terminó con una victoria y nueve partidos perdidos, además de la abultada derrota ante Perfumerías Avenida en la Copa de la Reina.
Las rentas conseguidas previamente hicieron que el equipo no pasara apuros para la permanencia (aunque el descenso fuese una ficción ya que en las tres últimas campañas no ha descendido ningún equipo). Sin embargo, las sensaciones del final de campaña no fueron buenas; una impresión que se acentuó cuando ninguna jugadora renovó para esta temporada, transmitiendo una extraña sensación de falta de continuidad en el proyecto.
La pretemporada aumentó la incertidumbre, con seis derrotas en otros tantos encuentros. Un equipo repleto de jugadoras nuevas que, además, padeció problemas de lesiones musculares en la preparación, impidiendo que las piezas encajaran bien en el sistema ideado por Juan de Mena.
Comenzó la temporada y siguieron las derrotas, con la grada del Ángel Nieto sin recordar lo que era que su equipo ganase, desde aquél partido ante el Conquero de Huelva. Las victorias ante Ibaizabal y Burgos aparecen en el balance del Alimentos de Zamora como dos islas en un océano de derrotas, con nueve partidos perdidos ya en la primera vuelta de la competición.
Además, el club decidió participar en la gira por España de los equipos brasileños más destacados del momento, para disputar dos amistosos en los que, con las suplentes disputando más minutos de lo habitual, el Zamarat encajó dos nuevas derrotas.
Un balance de 3 victorias y 27 derrotas contrasta con la dinámica histórica del Zamarat, acostumbrado siempre a un balance positivo y que había pasado con cierta solvencia sus dos primeras campañas en la máxima categoría. El club naranja afrontará el nuevo año con la llegada de fichajes y la necesidad y urgencia de sumar triunfos lo antes posible.




