José María García ha vivido en su etapa como periodista deportivo y en primera personas dos situaciones que nuevamente vuelven a estar de actualidad. La violencia refugiada en la máscara del deporte y el desempeño de las labores de periodista deportivo no siempre bien considerado. Sobre esos dos temas, García también charlaba para zamora24horas en su visita a la capital del Duero.
¿Se han perdido en el fútbol los valores que antes citaba que persigue la Gira Megacracks?
Eso valores no se pierden en el deporte en general y en el fútbol en particular. Todo lo que está sucediendo no está en el campo, está en la grada. Los valores negativos que se transmiten con esos actos violentos no se corresponden al deporte, se corresponden a la sociedad. Y no quiero ser más papista que el Papa, pero lo cierto es que en muchas ocasiones se utiliza el deporte como pretexto para estas reivindicaciones.
¿De dónde nace este problema?
Es un problema de dirigentes porque en este país tenemos una deficiencia abismal de dirigentes coherentes. Tenemos políticos incapaces, dirigentes nulos, medradores y todo eso trae como consecuencia lo que estamos viviendo. Y todos estos grupos de una ideología a la derecha o a la izquierda que nada tienen que ver con el deporte pero que utilizan el deporte como pretexto han sido amamantados, criados, pagados y maleducados por los dirigentes.
En estos casos, parte de la culpa se achaca al mensajero, al periodista.
Me siento identificado con los medios de comunicación de hoy en día en el aspecto de que muchas veces se mata al mensajero. Yo he sido una víctima de todo esto. Felizmente he podido supervivir. A mí me han quemado en el estadio Santiago Bernabéu porque había pagado un dirigente para que lo hicieran. A mí me han declarado persona non grata en el Nou Camp. Me ha tenido que sacar la Policía y las famosas lecheras de no sé cuántos campos. Simplemente por denunciar lo que yo estaba viendo.
Ya que hablamos de periodismo, ¿qué le parece el nivel del periodismo actual?
El periodismo de hoy en día es un caos. El periodismo deportivo se ha convertido en un “jijí jajá”. Ha desaparecido la investigación, ha desaparecido la denuncia. Pero la responsabilidad no es solo del comunicador, es también de las empresas. Simplemente que alguien se moleste en analizar cómo están hoy en día las empresas mediáticas españolas y a partir de ahí hablamos del tema.




