El judo zamorano ha protagonizado un intenso fin de semana repleto de actividad, combinando formación, competición y preparación deportiva con la vista puesta en los próximos compromisos de la temporada.
Las actividades arrancaron el viernes por la tarde y continuaron durante la mañana del sábado con una masterclass impartida por el maestro Mario Muniesa Jiménez, 8º Dan, en la que participaron judokas desde la categoría benjamín hasta sénior. Durante las sesiones, los asistentes trabajaron aspectos fundamentales como los desplazamientos, las posturas y los agarres, profundizando en conceptos básicos que, según destacan desde la organización, ayudan a seguir creciendo y perfeccionando la práctica de este deporte.
La actividad continuó el domingo por la mañana con la celebración de la última jornada de los Juegos Escolares, organizada por la Delegación Zamorana de Judo con la colaboración de la Diputación de Zamora y el Ayuntamiento de Monfarracinos.
El pabellón municipal de Monfarracinos reunió a cerca de un centenar de niños y niñas de las categorías prebenjamín, benjamín y alevín, que disfrutaron de una jornada deportiva ante la presencia de familiares y amigos.
Además, entre los días 12 y 14 de junio, las judokas Elena Bahamonde y Miriam Silvares participaron en el stage de Barcelona, celebrado en el Centro de Tecnificación Bages Moianès, en Manresa, donde compartieron entrenamientos con deportistas de máximo nivel, entre ellos medallistas olímpicos y mundiales.
Esta preparación servirá a Elena Bahamonde para afrontar uno de sus próximos grandes retos, ya que dentro de dos fines de semana competirá en la Supercopa de España de Tortosa.
La actividad del judo zamorano no se detendrá ahí. El próximo sábado, la Delegación Zamorana de Judo celebrará su tradicional Gala-Fiesta anual, que tendrá lugar por la mañana en el salón municipal del Ayuntamiento de Morales del Vino, donde se reconocerá a los judokas más destacados de la temporada y a distintas entidades colaboradoras.
Entre los galardonados de este año figuran los ayuntamientos de Morales del Vino y Monfarracinos, así como Caja Rural de Zamora, en reconocimiento a su apoyo al desarrollo de este deporte.
La jornada festiva continuará por la tarde con una comida de hermanamiento, un partido de fútbol entre judokas y madres y padres, actividades con hinchables, una sesión de cine, numerosos juegos y, como broche final, una noche durmiendo sobre el tatami, una de las tradiciones más esperadas por los participantes.




