Desgraciadamente, Nadirah McKenith está siendo en las últimas semanas el centro de atención del Club Deportivo Zamarat Alimentos de Zamora no por su juego sino por sus continuas ausencias. Tras el golpe sufrido en la cabeza ante la Universidad del País Vasco, la base americana no ha vuelto a estar al cien por cien. Primero los mareos que le produjo ese golpe y después una importante lesión muscular le han mantenido fuera de los planes de Juan de Mena durante las últimas semanas.
Así, una de las jugadoras llamadas a ser referentes en el equipo naranja sigue sin poder ponerse en forma para aportar todo lo que de ella se espera. Algo que, por ejemplo, sí están logrando otras jugadoras como Ylenia Manzanares o Sandra Pirsic.
Afortunadamente, McKenith comenzaba este miércoles con el proceso de readaptación tras la rotura muscular. La rotura de un centímetro y medio en la parte posterior del muslo ha cicatrizado en apenas doce días, aunque los servicios médicos del club confirman que la cicatriz está aún demasiado tierna. De todas formas, la jugadora está comenzando el proceso de readaptación para poder llegar al encuentro del sábado ante Bembibre (12.00 horas, Ángel Nieto).
Ahora, la decisión depende de los técnicos y de la propia jugadora. El precedente a la hora de forzar jugadoras tras salir de una lesión muscular no es especialmente bueno para este club este año. Y es que la senegalesa Lycka Sy forzó en exceso ante el Gran Canaria y volvió a caer lesionada. De hecho, no podrá jugar hasta después de Navidad. Por lo tanto, teniendo en cuenta que ha sido este miércoles cuando ha empezado a realizar los primeros ejercicios de readaptación, parece poco probable que McKenith pueda jugar el sábado. Y si lo hace, el riesgo que se corre puede ser demasiado alto.




