SENSACIONES. El equipo ha competido y ha sabido jugar en cada momento el partido que tocaba jugar. Ellos han salido en la primera parte con mucho entusiasmo, tienen muy buenos jugadores, prácticamente es el equipo titular que va a tener el Castilla durante la temporada. Hemos sabido sufrir, defender... Es verdad que nos ha faltado conectar en cada recuperación con los jugadores intermedios y que a partir de ahí pudiésemos correr. En el descanso le había dicho a Mauro, a Pau y a Fabi que tenían que tener un mayor protagonismo, que se movieran, que generaran esas superioridades posicionales, pero bueno hemos sufrido el dominio del Castilla, sin ocasiones, eso sí, no recuerdo una parada de Fran. En la segunda parte el equipo ha estado sensacional. Hemos cogido la pelota, la hemos con criterio, ha llegado el primer gol, han podido llegar dos o tres goles más, además hay un penalti muy claro, pero bueno, estamos todos en pretemporada, no hay VAR, pero es un penalti de libro. Y al final no haces el segundo y sufres un poco. Más por sensaciones de aproximación de ellos que por ocasiones reales. Pero bueno, muy contento con los chicos. Hemos ido de manera progresiva en la pretemporada, al principio era acumular minutos y poco a poco ir afinando y me quedo con que todo el mundo que sale al campo con independencia de los minutos que dispute da lo mejor de sí. Y lo mejor de cada uno es más que suficiente para esta categoría.

CARAS NUEVAS. Bien. Muchas veces hablamos de periodos de adaptación, de conocernos y todo este tipo de cuestiones, que evidentemente son importantes, pero lo más importante es que ya de antemano sean complementarios. Es decir, que cuando tú firmes a los jugadores te imagines que entre ellos pueden hacer jugar al equipo. En ese sentido, la labor de David Vizcaíno ha sido encomiable, convenciendo a los jugadores que tenía que convencer para armar un buen equipo dentro del presupuesto y las limitaciones que tenemos. Creo que son jugadores que están preparados para jugar entre sí y eso es lo más importante.

COMPETENCIA. La sensación que tengo como entrenador es que tengo mucha facilidad para hacer cambios y que no se note en exceso. Entre los que juegan y los que no juegan hay un nivel muy similar y eso es un respiro importante porque, en primer lugar, permite no dormirse a nadie, no hay roles claros de titulares y suplentes; y, en segundo lugar, le puedo dar participación a mucha gente y durante el partido puedo intentar que se jueguen varios partidos en función de cómo se ponga el mismo. La verdad es que muy contento por la complementariedad de los jugadores y porque no hay gran diferencia entre unos y otros, que para un entrenador eso es bastante satisfactorio.



