El Zamarat cerraba este sábado su particular maratón de tres partidos en siete días con su visita a Plasencia. Las zamoranas se medían al Extremadura Miralvalle, un rival que sumaba diez derrotas seguidas y a las que necesitaban vencer sí o sí para mantener el ritmo de los primeros clasificados.
Las visitantes salieron a por todas y demostraron rápidamente su superioridad, colocándose por delante en el marcador por 14-20 en el primer cuarto. Buenos números que aumentaron en el segundo para romper del todo a las extremeñas.
El equipo de Jacinto Carbajal pisó el acelerador y anotó 22 puntos en el segundo cuarto frente a los escasos ocho de su rival, dando a su afición un contundente 22-42 al descanso con el que poder disfrutar.
A partir de ese momento el Miralvalle siguió peleando después de pasar por el vestuario, pero fue incapaz de superar al Zamarat en los parciales de anotación y de recortar distancias, buscando errores en unas zamoranas que no los enseñaron en ningún momento y que llegaron al último cuarto con un más que cómodo 33-61.
La anotación se disparó en el último cuarto, con dos sistemas defensivos conscientes de que poco iba a cambiar en el devenir del choque y que permitieron el disfrute de los seguidores, quienes se encontraron con un festival anotador que dio energía a un partido que se decidió finalmente por 43-77.



