El CB Zamora perdía este pasado fin de semana en Morón y después de cómo transcurrió la jornada, el plantel dirigido por Saulo Hernández se queda a dos victorias de la permanencia. Una situación complicada, máxime cuando ahora afronta una parte del calendario exigente ante rivales que están peleando por posicionarse lo mejor posible en zona de fase de ascenso a LEB Oro. Sin ir más lejos, este sábado reciben en el Ángel Nieto a las 19.00 horas a Lucentum Alicante, equipo con historia en ACB.
Pese a esa derrota y a que la distancia con la permanencia se amplía, la ilusión se mantiene intacta en el vestuario. “Seguimos convencidos de que la salvación es posible. Somos cinco equipos para evitar cuatro plazas y la igualdad es máxima. Salvo que haya muchas sorpresas de aquí hasta el final de la liga, lo normal es que ningún equipo esté descendido a mes y medio del final del campeonato. Todo se decidirá en las últimas jornadas”, explica Javier Cardito, base del CB Zamora.
El propio Cardito reconoce que el momento de forma que atraviesa la plantilla es muy bueno: “Es cierto que en Morón no ganamos, pero probablemente hicimos la mejor semana de entrenamientos de todo el año. El problema llega cuando en los partidos nosotros no terminamos de aprovechar los momentos malos del rival, y en cambio los oponentes nos penalizan demasiado en nuestros momentos de dudas”, reconoce el extremeño.
Hay que recordar que Cardito se lesionaba en la primera sesión de entrenamiento de la pretemporada y reaparecía, cinco meses después, en el choque ante Valladolid. Además, el pasado fin de semana en Morón sumaba algún minuto más, que le sirve para coger ritmo de competición. “Llevo entrenando desde enero y ahora estoy en ese proceso de coger el ritmo de la categoría. Saulo me dijo que iría entrando poco a poco pero las sensaciones que tengo son muy buenas. Ahora depende del entrenador jugar más o menos, porque ya estoy recuperado”, comenta el ‘playmaker’ del equipo blanquiazul.
El hecho de vivir desde fuera gran parte de la temporada le ha hecho madurar deportivamente: “Es cierto que a nadie le gusta estar lesionado y no hay ninguna parte buena en ello. Pero a mí me ha servido para madurar y para ver cosas que desde dentro no ves. Cosas que el equipo puede hacer mal, situaciones de los rivales que no ves en la pista. Ha sido un aprendizaje diferente pero del que saco muchas lecciones”, finaliza uno de los hombres de confianza del staff técnico y ya disponible para luchar por la causa de la permanencia.



