Derrota sin paliativos y malas sensaciones. El Quesos El Pastor regresaba a casa después de dos encuentros seguidos lejos del Ángel Nieto. Las naranjas se presentaban ante su público después de una semana difícil tras la derrota en casa del colista el pasado fin de semana. Pero esas malas sensaciones no se trasladaron a la pista, al menos en los primeros minutos.
El CD Zamarat tuteó a un Gernika que se muestra como firme alternativa ante los habituales Perfumerías Avenida y Girona. 15-16 al final de los primeros diez minutos con una Pocek que estaba llevando en volandas a su equipo. Pero tras el primer parcial, Gernika se envalentonó y aprovechó las dudas de un Zamarat al que el aro rival se le cerraba de manera desesperante. Lanzamientos fallados de manera sistemática. Una situación de zozobra a la que se le unía el torrente anotador de un conjunto vasco que consiguió hasta 24 tantos en este parcial.
El duelo se iba al descanso con un complicado 26-40. Tras el asueto, la inconsistencia del equipo de Lucas Fernández siguió siendo notable. Otra vez tan solo 12 puntos conseguidos, pese a que Starr Breedlove quiso echarse el equipo a la espalda. Pero nadie le acompañó y Gernika seguía aumentando la ventaja con 15 tantos anotados.
Se entraba en el periodo decisivo con un 38-55 que hacía imposible la remontada. Máxime teniendo en cuenta cómo se estaba desarrollando el choque. Escasa intensidad defensiva y un equipo negado en la ofensiva. Todo estaba en contra y el milagro no llegó. Las ventajas se mantuvieron en la horquilla de los veinte puntos y el pitido final llegaba con el 56-69 que sigue dejando al CD Zamarat en una situación complicada, coqueteando con el descenso, una victoria por encima de los puestos que desembocan en Liga Femenina 2.



