REGRESO. Han sido sensaciones encontradas, quiero lo mejor para mi club y también lo mejor para el Zamora, pero a veces este trabajo te pone en situaciones que para una persona pasional como yo son complicadas, pero trato de abstraerme, hacer mi trabajo, hacer como un robot y hacerlo bien.
Ojalá el Zamora ganase las 36 jornadas (menos las del Logroñés). Creo que ha sido un partido bonito de ver, dos equipos que proponen y hoy nos hemos llevado los tres puntos en un campo de los más difíciles de la categoría, aunque el Zamora ha tenido momentos de apretarnos muchísimo.
Al irme al fonde norte he tenido sensaciones extrañas, después de vivir la presión, la tensión del playoff en Sabadell pensé que no me iba a sorprender nada, pero las personas y el fútbol siempre sorprenden.
VERANO. Ha sido un verano extraño, solo tenía en la cabeza que habíamos perdido una final de ascenso a Segunda División, yo me veía jugando en segunda y cuando un sueño se rompe tienes que volver a renacer. En ese momento mi intención era seguir, pero me llama el Logroñés y yo ya voy teniendo una edad que quiero estar cerca de casa, de mis abuelos y el proyecto también me pareció atractivo, no te voy a engañar, sabía que estaban haciendo las cosas bien. Salí del Zamora con muchísimo dolor, pero espero que la gente me recuerde por casi rozar la gloria y no por haberme ido. Creo que lo entienden que estoy en el equipo del que salí con 23 años pero estuve desde los 14.
PORTEROS ZAMORA. Creo que en el fútbol nadie es imprescindible, el Zamora tiene dos grandísimos porteros, pero para que hablen de ellos como de mí necesitan tiempo, que no los comparen. Yo también coincidí con un equipo fuerte y unido y solo les deseo que puedan vivir las experiencias que yo viví aquí.
Ojalá el Zamora llegué un poquito más lejos que el año pasado aunque sea sin mí.



