Derbi autonómico y de necesidades en el José Zorrilla el que enfrentaba este domingo al Real Valladolid Promesas y al Zamora CF. Ambos equipos afrontaban el choque en zona de descenso, sabiendo que el Talavera había perdido por la mañana y por tanto era una oportunidad de oro para acercarse a los puestos de permanencia antes del parón navideño.
Sorprendió Yago Iglesias en algunos nombres de su once. Jon Villanueva recuperó su titularidad en la liga, en detrimento de Martin Mapisa. Por delante sorprendió la ausencia de Piña, que fue sustituido en el once por Xisco Campos, que acompañó a Cordero en el eje de la zaga; ambos estuvieron escoltados en las bandas por Parra y Jon Rojo. Los tres de la medular fueron Carlos Ramos, Dani Hernández y Jorge Fernández, con Javi Navas y Kepa en los costados. Arriba, como referencia en punta, se situó Mario Losada.
Los dos equipos parecían tener la misma intención de duelo, dejando al rival la posesión en defensa y empezando a apretar a partir de la zona de medios. No estaba incómodo el Zamora, que apenas concedía ocasiones y era capaz de desbaratar la entrada de Narro y Paulo Vitor, que eran los que más peligro generaban en la ofensiva pucelana. Mientras, en ataque, los zamoranos buscaban ser muy verticales en su juego, pero pasando siempre el balón por el carril central, buscando apertura a bandas de forma rápida.
Las llegadas más claras de la primera mitad fueron para el Zamora. Javi Navas remató a las manos de Casado un saque de esquina, cuando estaba solo, y Jorge Fernández pegó al lateral de la red un zurdazo tras el pase de la muerte de Jon Rojo. Pero el que golpeó fue el Valladolid Promesas. En otra falta alarmante de contundencia y presión del Zamora, el cuero llegaba a Narro, que colaba un golazo desde treinta metros por la escuadra de Villanueva. El Zamora tenía que remar de nuevo a contracorriente tras recibir un gol en el primer disparo a puerta del rival.
No se vino abajo el conjunto de Yago Iglesias, que seguía jugando impulsos y solo cuando lograba tener profundidad generaba peligro. Parra tuvo el empate en sus botas, tras una rápida triangulación entre Navas, Jorge y el propio lateral rojiblanco, pero su disparo cruzado abajo lo repelió el meta Samu Casado. Así, con el 1-0 y con la sensación de que el Zamora volvía a recibir excesivo castigo, se llegaba al tiempo de descanso.
Hubo un cambio obligado al arranque del segundo acto por lesión de Kepa. En su lugar entraba al campo Baselga. Salió mucho mejor el Zamora al campo, más intenso y sin dar más opciones al Valladolid Promesas. Navas tuvo la primera, pero su mano a mano con la zurda se fue a las manos de Samu Casado. Pero ese aviso era lo que venía. Y lo que vino fue un reflejo de la superioridad que tenían los rojiblancos a balón parado. Ahí ganó el duelo la escuadra de Yago Iglesias.
Dani Hernández empataba en el minuto 51 con un disparo raso al palo corto tras un rechace en un saque de esquina; Jon Rojo culminaba la remontada voleando un balón suelto en la frontal del área tras un saque de esquina en el minuto 63; y Adri Herrera conectaba un testarazo directo a la escuadra tras el saque de esquina de Luque en el minuto 88. Tres dianas que llegaron a balón parado. Entre medias, un Zamora mucho más serio que en la primera parte, que dejó al Promesas con tres disparos relativamente cómodos en su haber y que en la parcela ofensiva generó juego para haber hecho alguna diana más.
Al final, victoria balsámica para el Zamora por 1-3 antes de la navidad que permite a los rojiblancos irse al parón navideño a cuatro puntos de la permanencia a falta de dos jornadas para finiquitar la primera vuelta. La situación sigue siendo complicada para el equipo de Yago Iglesias, pero al menos se recobra la ilusión antes del parón navideño y de que se abra el mercado de fichajes.



