Si bien el Balonmano Zamora caía este sábado ante el Sarriá en un partido muy igualado. El equipo de Ricardo Margareto contaba este domingo con otra oportunidad para sellar la salvación cuanto antes.
El equipo debía recuperar su partido aplazado ante el Adrianenc y lo colocó en este fin de semana para ahorrarse uno de los viajes más largos del año aprovechando que ya se encontraba en tierras catalanas. Una pequeña estancia que ha servido para que el equipo vuelva a Zamora a lo grande: con la permanencia sellada.
Los pistachos visitaban la pista de un equipo necesitaba, el cual se veía como un rival peligroso porque debía ganar sí o sí en esta recta final del curso. Pero las cosas no pudieron salir mejor para los visitantes.
Los zamoranos remontaron rápidamente la ventaja inicial del Adrianenc para irse al descanso con un cómodo 9-16, resultado que permitía soñar a la plantilla y el cuerpo técnico con sellar el tan ansiado objetivo en un año complicado. Y así fue.
El segundo tiempo no presentó complicaciones para los de Margareto, quienes se terminaron imponiendo con un abultado 27-38 que les asegura la presencia, una temporada más, en División Honor Plata.



