Cuando Nacho Merino decidía abandonar el puesto de primer entrenador del Zamora Cadete Regional, las alarmas comenzaban a sonar en el seno de la cantera del club rojiblanco. El motivo, la situación complicada en la tabla del equipo y el impacto que podía suponer para unos jugadores en formación ver cómo el técnico decidía abandonar su puesto. Esta renuncia ocurría pasada la jornada quinta cuando los rojiblancos perdían ante el Santa Marta de Tormes. En ese momento, el Zamora era cuarto por la cola y sumaba cuatro puntos de quince disputados.
Tras esa noticia, la coordinación deportiva del club emprendió la búsqueda de un nuevo técnico, pero los buenos resultados cosechados con Juanma en el banquillo (segundo de Nacho Merino), con la ayuda de Ángel García Refoyo, han hecho que la búsqueda de técnico ya no sea una prioridad. Los 14 puntos cosechados, de 18 posibles, en las última seis jornadas han catapultado a los rojiblancos a la zona media alta de la tabla.
“El secreto es el trabajo constante y lo comprometidos que están los jugadores. Hemos empezado a competir mucho mejor, gracias en parte al cambio de sistema que hemos efectuado. Jugamos un 4-4-2 con un repliegue intensivo y obligamos a los jugadores a que trabajen mucho en el radio de veinte metros que tienen a su alrededor. Tratamos de potenciar que cada jugador dé lo máximo de sí mismo en su zona, más allá de las individualidades. Aquí no hay galácticos, el que da todo lo que tiene durante la semana es el que juega”, explica Juanma, técnico del cadete autonómico del Zamora CF.
Sobre la buena racha de resultados, Juanma añade: “Está claro que algún día vamos a perder, pero el trabajo que hace el equipo en cada partido obliga al rival a tener que emplearse a fondo. Nosotros dejamos al rival que proponga lo que quiera y a partir de ahí aprovechamos a nuestros hombres rápidos arriba para contragolpear. Los buenos resultados no pueden durar siempre, pero mientras estén ahí, bienvenidos sean. Creo que si seguimos trabajando igual vamos a ponerles las cosas muy difíciles a todos los equipos. Aunque somos conscientes que ahora nos viene un calendario complicado ante rivales de la zona alta”, seguía analizando el técnico en una semana de trabajo sin encuentro en el horizonte, ya que la festividad de este fin de semana obliga a la competición a sufrir un parón.
Su situación es extraña ya que ha pasado de ser el ayudante de Nacho Merino a ser el principal técnico del equipo: “La situación me vino de sorpresa porque mi intención era estar con los benjamines del club y luego ayudar a Nacho, pero ahora me veo con que tengo que dirigir al equipo. Yo estoy contento y satisfecho con los resultados pero está claro que si viene un nuevo entrenador será bienvenido porque aportará mucho. Yo, de momento, seguiré trabajando y a día de hoy estoy muy feliz en el equipo por los chavales”, finalizaba.




