No estarán Aravena ni Nacho López, bajas de larga duración; tampoco podrá contar Iván López con Cubillas, que estará un par de semanas ausente; ni con Benja ni con Diego, los dos jugadores chilenos que siguen con la selección hasta el 31 de enero; Jortos es duda por problemas de espalda y Nico Bono no jugará las próximas semanas por un problema en el pectoral. Con ese parte de bajas se presenta ante su público un Balonmano Zamora que ve como en los dos próximos encuentros en casa se juega gran parte de sus opciones de acabar entre los cinco primeros clasificados y, de esa forma, lograr la salvación de forma automática.
Un Guadalajara muy joven será el equipo que estará enfrente, un cuadro que este año ha demostrado ser un equipo muy regular aunque con ciertos momentos de atasque en los partidos que intentarán aprovechar los zamoranos para imponer su juego pese a las numerosas bajas que frenar la progresión zamorana que había despegado a finales de año.
El Balonmano Zamora sigue teniendo a una victoria a Soria y a Novás, aunque con más partidos que ellos, y una victoria serviría para que los zamoranos subieran uno o dos puestos en la clasificación, aunque fuera de forma provisional, y empezaran a recoger los frutos de una primera vuelta con más balonmano que puntos.



