Era un partido importante, el más importante a pesar de ser la jornada 9 de competición. El foco se repartía entre Juan Sabas quien parecía el más señalado y los jugadores, pero todos tenían que salir a ganar y la afición también era importante para el impulso.
Juan Sabas realizaba cambios en el once, lo más destacado la vuelta de Monerris al extremo, Farrel con Eslava; en medio del campo la dupla Carlos Ramos y Clavería y en la línea defensiva compartían titularidad Athuman y Luismi Luengo. Sobre todo el centro del campo fue efectivo buscando el juego por los extremos con Monerris y Sancho.
La ausencia de Kike Márquez marcó el inicio del partido con un minuto de silencio por su suegro fallecido y el apoyo y respeto mostrado por todo el estadio hacía el 7 y su familia.
En el verde fue Sancho quien pasados los 10 minutos abría la lata para creer y confiar y seguir jugando para hacer el segundo gol. Así fue, esta vez Farrel anotaba el 2-0 para ir al descanso con una amplia ventaja.
En la segunda parte el Zamora siguió jugando a buscar el gol, Monerris la tuvo en un par de ocasiones pero fue Eslava quien ponía tierra de por medio con el 3-0 para “volar”. Algunos de los jugadores es cierto que se vaciaron en el campo y la afición así lo reconoció incluso poníendose de pie en el cambio de Monerris.
Pero el partido no había acabado y la sentencia final la firmaría Carbonell con el 4-0 en el 72. El año pasado el punto de inflexión fue la jornada 6 y el Zamora supo salir con un 5-0; la presente temporada el punto de inflexión ha sido contra otro conjunto vasco y con un marcador de 4-1.




