El Ministerio de Trabajo y Economía Social daba a conocer en los últimos días el avance de los accidentes laborales en la provincia de Zamora en los cinco primeros meses del año. Un balance que se mira con preocupación tras haber registrado un total de 713 accidentes en el trabajo con baja laboral entre enero y mayo, 149 en el último mes y dejando cifras similares que en el mismo periodo del año anterior cuando se habían producido 722 siniestros laborales en la provincia, con únicamente nueve accidentes menos.
En concreto, de los 713 accidentes laborales en la provincia, hasta 682 se produjeron durante la jornada de trabajo, si bien la parte positiva es que la práctica totalidad de todos ellos, 671, se saldaron con heridos leves y únicamente hubo cinco heridos graves, dos de ellos en el último mes, mientras que el año pasado ya había habido ocho heridos de gravedad.
No obstante, la parte más dramática se produjo en los accidentes laborales que se produjeron en el trayecto al trabajo, con un total de 31 accidentes ‘in itinere’ que se saldaron con 29 heridos leves, un herido grave y, lo más triste, un fallecido en un accidente vial en el mes de marzo.
De la totalidad de los trabajadores afectados por los accidentes laborales en Zamora, hasta 646 eran asalariados, mientras que los 67 restantes eran trabajadores por cuenta propia.
Por sectores, el más afectado por los accidentes laborales durante la jornada en los meses de enero y mayo fue el de la industria manufacturera con 168 accidentes, prácticamente la cuarta parte del total, seguido de la construcción con 110 accidentes; actividades sanitarias y de servicios sociales con 84 accidentes, el comercio al por menor y mayor y reparación de vehículos con un total de 80 y 52 en el sector de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca.
En menor medida, se produjeron 42 accidentes laborales en transporte y almacenamiento; 38 en el sector de actividades administrativas y servicios auxiliares, 33 en la administración pública y defensa y 31 en hostelería, mientras que en el resto de sectores se situaron por debajo de la treintena.
No obstante, en sectores como actividades financieras y seguros no se contabilizó ningún accidente de este tipo.



