La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Zamora ha conmemorado este 19 de octubre el Día Mundial contra el Cáncer de Mama bajo el lema 'Nos lo tomamos a pecho', una campaña que busca poner el foco en las necesidades de las mujeres que conviven con la enfermedad. Sentirse cuidadas, escuchadas e informadas, además de participar en las decisiones que se toman durante el proceso son las principales reivindicaciones que la entidad y sus pacientes reivindican.
A mediodía se ha celebrado un acto en la Plaza de Castilla y León que ha contado con la presencia de diversas autoridades, representantes de AECC Zamora y una paciente. Se ha llevado a cabo la lectura de dos manifiestos en los que se ha intentado visibilizar, a través de las palabras, las dificultades que hay en la vida diaria de una paciente de cáncer de mama, más allá del diagnóstico y los tratamientos.
La encargada de leer el primero ha sido María Inmaculada Hernández, presidenta de AECC Zamora, quien ha defendido una atención que acompañe a las personas afectadas y sus familias antes, durante y después del tratamiento. "Porque escuchar también es cuidar", destacaba al reclamar información clara, apoyo emocional y profesionales con tiempo para atender y comprender las necesidades de cada paciente.
Del segundo manifiesto se ha encargado Yolanda Limia, paciente de cáncer de mama, que ha puesto palabras a la incertidumbre y el impacto que supone recibir el diagnóstico. "Es momento de priorizar las emociones y la realidad de las personas que conviven con cáncer, escuchándolas para atender y responder a sus necesidades", señaló. Durante su intervención reclamó el derecho de las pacientes a expresar sus sentimientos sin presiones ni frases hechas, así como a vivir la enfermedad sin responder a expectativas de optimismo, de lucha o de fortaleza constante.
Limia también recordó otra cara menos visible del cáncer de mama, marcada por las secuelas físicas y emocionales, tales como la ansiedad, el cansancio, el miedo a posibles recaídas, cambios en la imagen corporal o dificultades para retomar la vida cotidiana o laboral. Factores que en ocasiones no desaparecen al finalizar los tratamientos y que requieren acompañamiento y recursos adicionales.





