Si a alguien le preguntan qué tienen en común Izquierda Unida y la realeza, probablemente le cueste encontrar una respuesta. Y si la pregunta se concreta en Francisco Guarido, alcalde de Zamora por IU, y Felipe VI, las coincidencias tampoco parecen evidentes. Sin embargo, hay una que los conecta y que ha vuelto a la actualidad estos días: ambos han pasado por el mismo centro médico para someterse a una operación ocular.
El punto de encuentro está en Oviedo, en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega. Allí fue intervenido Guarido en abril de 2023, después de sufrir un desprendimiento de retina mientras trabajaba en su despacho. Más de tres años después, el centro ha vuelto a aparecer en las noticias por la operación de cataratas a la que se ha sometido el Rey.
En el caso del alcalde zamorano, la intervención fue urgente. Guarido tuvo que guardar reposo durante al menos 15 días, por lo que el entonces primer teniente de alcalde, Miguel Ángel Viñas, asumió temporalmente sus funciones. El regidor volvió a la actividad pública a comienzos de mayo, coincidiendo con el inicio de la campaña de las elecciones municipales de aquel año.
De un desprendimiento de retina a una catarata
La coincidencia entre ambos termina, en realidad, en el centro médico. Las intervenciones respondieron a problemas distintos y se produjeron en circunstancias diferentes.
Felipe VI fue operado el sábado 24 de octubre de una catarata en el ojo izquierdo. La intervención, de carácter rutinario, duró alrededor de media hora y transcurrió sin incidencias. El monarca recibió el alta al día siguiente y regresó a Madrid para continuar con su agenda oficial.
La operación se produjo tras su estancia en Asturias, donde había participado en los actos de los Premios Princesa de Asturias y en la visita a Llanes con motivo de su distinción como Pueblo Ejemplar.
Así, con más de tres años de diferencia, el alcalde de Zamora y el jefe del Estado han coincidido en el mismo centro oftalmológico. Una conexión poco evidente entre dos figuras que, más allá de sus posiciones institucionales, comparten esta particular anécdota médica.




