La temporada de alergias al polen continúa dejando síntomas entre miles de personas pese al inicio del verano meteorológico. La combinación de una primavera especialmente húmeda y la llegada brusca de temperaturas más altas ha creado el escenario perfecto para una polinización intensa y prolongada, según explican los expertos.
De acuerdo con la información recogida por el portal meteorológico eltiempo.es y difundida por Europa Press, las gramíneas siguen registrando concentraciones elevadas en amplias zonas del norte y centro peninsular, con especial incidencia en comunidades como Castilla y León, Extremadura, Navarra y el norte de Andalucía.
La doctora en Física y meteoróloga de eltiempo.es, Mar Gómez, señala que las condiciones meteorológicas de los próximos días podrían provocar nuevos repuntes de polen, especialmente en aquellas zonas donde las gramíneas todavía no han completado su ciclo de floración.
"Cuando las lluvias limpian el ambiente se produce un alivio temporal, pero en cuanto regresa la estabilidad atmosférica y vuelven los días secos y ventosos, la dispersión del polen se reactiva con fuerza", explica la experta.
Además, este año se está produciendo un solapamiento entre el final de la polinización del olivo y el pico tardío de las gramíneas, una circunstancia que incrementa los problemas para las personas sensibilizadas a varios tipos de alérgenos.
Los especialistas recuerdan que los síntomas más habituales son los estornudos continuos, la congestión nasal, el picor de ojos y garganta, el lagrimeo e incluso la sensación de cansancio durante los días con mayores concentraciones de polen.
La médica y divulgadora sanitaria Paula Samper advierte de que muchos pacientes confunden la alergia con un resfriado persistente. "Esa confusión retrasa tanto el diagnóstico como el tratamiento adecuado", señala en declaraciones recogidas por Europa Press.





