Zamora Decide ha vuelto a mostrar su preocupación por el desarrollo del polígono industrial de Monfarracinos, en el polígono norte, ante la implantación de diferentes proyectos que, según advierte la formación, necesitarán grandes cantidades de recursos naturales y podrían condicionar la calidad de vida y el futuro de toda la comarca.
El portavoz de Zamora Decide, Manuel Fuentes, ha comparecido este lunes en la sede de la formación acompañado por representantes de la Plataforma Vecinal y Ciudadana de la Tierra del Pan y de la Plataforma Vecinal de Monfarracinos para ampliar la información sobre el complejo industrial previsto en la zona. En concreto, ha puesto el foco en la suma de las necesidades del polígono, el macrocentro de datos y el complejo de fabricación de e-metanol de Reolum.
Fuentes ha explicado que, a medida que se conocen más detalles de las empresas que se anunciaron inicialmente como proyectos verdes, aumenta la preocupación por la cantidad de recursos que necesitarán. A su juicio, la combinación de estas instalaciones puede requerir enormes cantidades de paja, agua y energía, además de una superficie de suelo que cambiará el paisaje de la zona.
El portavoz ha recordado que el polígono de Monfarracinos ha figurado durante los últimos tres años entre los proyectos con mayor dotación presupuestaria de la Junta de Castilla y León para la provincia de Zamora, y ha señalado que también ocupa un lugar destacado en las previsiones para el próximo año.
Uno de los principales motivos de inquietud es la disponibilidad de agua. Fuentes ha recordado que, cuando Zamora Decide comenzó a analizar el proyecto del polígono industrial, ya advirtió de que la documentación recogía que no había recursos hídricos suficientes en Monfarracinos para atender las necesidades del polígono.
Según ha explicado, en las páginas 128 y siguientes de la orden MAP 942-2924, de 25 de septiembre, de aprobación del plan, se estima que el consumo del conjunto del proyecto será de 1.000 metros cúbicos diarios, equivalentes a un millón de litros de agua al día. El portavoz ha precisado que esa estimación correspondía al polígono industrial y que todavía no incluía las necesidades del centro de datos.
Además, ha recordado que algunos vecinos de Monfarracinos han sufrido problemas de abastecimiento de agua durante los últimos años, una circunstancia que, a su juicio, hace necesario aclarar de dónde procederá el recurso necesario para abastecer a las nuevas instalaciones.
La preocupación ha aumentado, según ha indicado, al conocerse las dimensiones del centro de datos y la incorporación de la planta de e-metanol de Reolum. Fuentes ha señalado que los centros de datos necesitan cantidades importantes de agua para refrigerar sus equipos, mientras que la nueva planta industrial incrementará también la demanda.
Por su parte, Pilar Sánchez, de la Plataforma Vecinal de Monfarracinos, ha estimado que la planta de Reolum podría necesitar entre 2.500 y 3.000 millones de litros de agua al año, tomando como referencia el proyecto que se está desarrollando en La Robla, en León.
Sánchez ha añadido que, si se suman Reolum, el proyecto de Grulla y el centro de datos, el consumo conjunto podría situarse en torno a 3.238 millones de litros de agua anuales. "No sé de dónde los vamos a sacar", ha manifestado, cuestionando la disponibilidad de un volumen de agua de estas características.
La representante vecinal también ha expresado sus dudas sobre el origen del agua que utilizará la planta y el destino de las aguas residuales. En este sentido, ha preguntado si se verterán directamente al río o al arroyo de Monfarracinos y ha señalado que, según ha indicado, todavía no conocen dónde se captará el agua ni cómo se gestionará la restante tras el proceso industrial.
Otro de los aspectos señalados por Fuentes es el consumo energético de las instalaciones. Según ha expuesto, el centro de datos Monfarracinos Green y el proyecto de Grulla podrían requerir conjuntamente unas 6,7 veces el consumo eléctrico actual de toda la provincia de Zamora.
Ante estas necesidades, el portavoz ha reclamado explicaciones sobre cómo se cubrirá la demanda energética y si el autoabastecimiento de las instalaciones evitará problemas de suministro o incrementos en el precio de la electricidad.
Por ello, ha pedido a los responsables de la Junta de Castilla y León que organicen una reunión abierta en el propio municipio, con la participación de representantes de las empresas, para responder a las preguntas de los vecinos de Monfarracinos y de Zamora.
Pilar Sánchez también ha cuestionado que la producción de energía solar pueda cubrir las necesidades de los proyectos en todo momento. Ha recordado que, cuando se habló del centro de datos, se planteó una planta de placas solares que ocuparía miles de hectáreas en Villalube. Sin embargo, ha advertido de que, en jornadas sin suficiente radiación solar, será necesario recurrir a otras fuentes de energía.
La representante vecinal ha expresado su preocupación por la combinación de las necesidades energéticas de los distintos proyectos y ha cuestionado el impacto que podrían tener sobre el territorio.
La demanda de biomasa es otro de los puntos centrales de las críticas. Según los datos expuestos por Fuentes, la planta de Reolum en Monfarracinos prevé consumir 120.000 toneladas de biomasa herbácea, principalmente paja.
El portavoz ha advertido de que esta materia prima también se utiliza para alimentar al ganado, por lo que considera que la demanda industrial podría afectar al sector primario de la zona. En la misma línea, Sánchez ha señalado que la producción herbácea de la provincia no sería suficiente para abastecer la planta, por lo que habría que traer materia prima de otros lugares, mientras los ganaderos zamoranos podrían quedarse sin parte de la paja que utilizan y afrontar un encarecimiento de este recurso.
La representante de la plataforma también ha cuestionado el proceso de producción previsto. Ha explicado que se realizará una electrólisis del agua para obtener hidrógeno y ha mostrado sus dudas sobre la gestión de las aguas restantes, al considerar que todavía no se ha aclarado cuál será su destino.
Una producción de 140.000 toneladas de e-metanol
El proyecto de Reolum contempla, según los datos expuestos por Fuentes, una producción de 140.000 toneladas de e-metanol, un combustible que, según ha indicado, se utiliza especialmente en barcos y aviones.
El portavoz de Zamora Decide ha cuestionado que una instalación de estas características se ubique en Zamora, lejos de los lugares donde, según ha señalado, se concentra la demanda de este producto. A su juicio, los proyectos utilizarán recursos naturales de la provincia para fabricar productos que se consumirán principalmente en otros lugares.
"¿Por qué lo ponen aquí? ¿Por qué no lo ponen donde se necesita este recurso?", se ha preguntado Fuentes, quien considera necesario analizar qué beneficios dejarán estas instalaciones en la provincia frente a las necesidades de agua, energía, suelo y materias primas que generarán.
El portavoz ha recordado que Zamora Decide ya manifestó sus dudas sobre el polígono en una rueda de prensa celebrada en febrero, cuando comenzó a estudiar las posibles consecuencias del proyecto. Entonces, según ha relatado, la formación cuestionó la construcción de un nuevo polígono industrial de grandes dimensiones a unos cinco kilómetros del polígono de La Hiniesta, donde, según afirmó, todavía había suelo disponible con servicios que no estaba siendo adquirido por las empresas.
Fuentes ha insistido en que Zamora necesita empresas que generen empleo, pero ha defendido que deben ser industrias limpias y modernas. En su opinión, la provincia no está recibiendo el mismo impulso para la implantación de industrias punteras que, según ha señalado, sí se está dando en Valladolid o León.
Dudas sobre el empleo y el impacto en el territorio
Desde la Plataforma Vecinal de Monfarracinos, Pilar Sánchez ha cuestionado también las ventajas laborales que se atribuyen a los proyectos. Ha recordado que en julio la viceconsejera de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, presentó junto a responsables de Reolum tres proyectos, uno de ellos previsto en Monfarracinos, aunque entonces, según ha explicado, los vecinos no conocían con detalle su alcance.
Sánchez ha señalado que posteriormente han podido conocer más información a través de un folleto difundido por la Diputación de Zamora sobre Reolum, en el que, según ha indicado, se recoge la colaboración con la CEOE y el compromiso de la empresa con Castilla y León.
Frente a los anuncios de creación de puestos de trabajo, la representante vecinal ha pedido que también se tengan en cuenta los empleos que podrían verse afectados por la demanda de biomasa y por los cambios en los usos del suelo.
En este último aspecto, ha mostrado su preocupación por la extensión de las instalaciones fotovoltaicas y por sus posibles efectos sobre las plantaciones cercanas. Como ejemplo, ha relatado el caso de un viticultor de Toro que, según ha contado, ha observado un deterioro de sus viñas tras la instalación de placas solares junto a ellas durante tres años.
Sánchez ha indicado que la plataforma ha elaborado un mapa para mostrar la implantación de placas solares, instalaciones fotovoltaicas y otros proyectos en el entorno del polígono norte. Según ha explicado, la intención es presentar este mapa en una asamblea prevista para el día 4 en Torres del Carrizal. La plataforma dispone también de un mapa de toda la provincia, aunque el trabajo que ha presentado en esta ocasión se centra en la zona afectada por los proyectos.
La representante vecinal ha manifestado su preocupación por las consecuencias que esta concentración de instalaciones podría tener sobre el territorio y la población, y ha cuestionado que los proyectos supongan ventajas suficientes para la comarca.
Las dudas sobre la declaración del polígono como proyecto regional
Por último, Sánchez ha planteado dudas sobre la decisión de la Junta de Castilla y León de declarar el polígono de Monfarracinos como proyecto regional, especialmente por las posibles consecuencias urbanísticas y económicas para los ayuntamientos.
La representante vecinal ha explicado que las empresas que construyen instalaciones deben hacer frente a determinados impuestos, pero ha señalado que la declaración como proyecto regional podría permitir que algunas ventajas urbanísticas municipales no tuvieran que abonarse. Ha matizado que no afirma que esos pagos vayan a dejar de realizarse, sino que, a su juicio, la normativa abre esa posibilidad.
También ha señalado que las obras complementarias vinculadas al proyecto regional podrían quedar fuera del control preventivo municipal. En este punto, ha aludido a un artículo de la ley 1098 y al artículo 101 del Real Decreto, en relación con los supuestos en los que una obra no requiere licencia, declaración responsable o comunicación previa y las posibles consecuencias sobre el hecho imponible.
Según ha advertido Sánchez, si finalmente se produjera esa falta de sujeción, los ingresos municipales que se dejarían de percibir podrían ascender a varios millones de euros, dada la dimensión económica de los proyectos. La representante vecinal ha subrayado que se trataría de una cantidad equivalente a muchos años de ingresos municipales.
Zamora Decide y la Plataforma Vecinal de Monfarracinos reclaman así más información sobre el alcance de las instalaciones previstas y sus necesidades de recursos, al tiempo que piden explicaciones sobre sus consecuencias para el abastecimiento de agua, el suministro eléctrico, el sector primario, el territorio y las arcas municipales.



