El Ayuntamiento de Zamora llevará al Pleno una moción para pedir a la Junta de Castilla y León que no declare Proyecto Regional el centro de datos hiperescalar previsto en el polígono industrial Zamora Norte, en Monfarracinos. El alcalde, Francisco Guarido, considera que la dimensión de la inversión anunciada no garantiza por sí misma un beneficio para la economía zamorana y cuestiona que la instalación vaya a generar el empleo que sus promotores prevén.
«Nos llevamos todos a una gran decepción: un centro que apenas produce, que no va a producir el empleo que dice y que va a beneficiar a terceros países, pero que va a destruir parte de nuestra economía», ha afirmado Guarido en rueda de prensa, acompañado por los concejales Diego Bernardo y David Gago.
La iniciativa municipal no plantea un rechazo general a los centros de datos, sino que cuestiona las características de este proyecto concreto y, especialmente, su tramitación mediante la figura de Proyecto Regional, que permitiría a la Administración autonómica impulsar la actuación mediante un instrumento de ordenación territorial de carácter excepcional.
«No estamos en contra de los centros de datos, que son absolutamente necesarios en España y en el mundo. Estamos en contra de este centro de datos hiperescalar, que es de unas enormes dimensiones», ha señalado el alcalde, quien considera que una instalación de menor tamaño podría compatibilizar mejor la actividad industrial con las características económicas y territoriales de la provincia.
Dudas sobre los puestos de trabajo
Uno de los principales argumentos del equipo de Gobierno municipal es la falta de información detallada sobre el empleo que generaría el centro de datos y sobre la repercusión real de la inversión en Zamora.
El proyecto contempla una inversión privada de aproximadamente 4.600 millones de euros, mientras que las previsiones difundidas por sus promotores apuntan a unos 500 puestos de trabajo. Guarido pone en cuestión que esa cifra se traduzca en oportunidades laborales para la población de la provincia y reclama conocer cuántos empleos serían permanentes, cuántos corresponderían a la construcción y qué parte de la plantilla estaría vinculada directamente al territorio.
El alcalde también ha cuestionado que una inversión de estas características vaya a beneficiar a los sectores económicos que actualmente sostienen buena parte de la actividad provincial. En su opinión, la implantación industrial debe valorarse no solo por el volumen de capital anunciado, sino también por su contribución al empleo local y al mantenimiento de las actividades existentes.
La moción reclama, por ello, previsiones verificables y desglosadas sobre contratación local, condiciones salariales, puestos temporales y permanentes e ingresos públicos, además de compromisos concretos de las empresas promotoras.
El impacto sobre el suelo agrícola y los recursos naturales
El Ayuntamiento también pone el foco en las infraestructuras asociadas al centro de datos y en sus posibles efectos sobre el entorno. La actuación contempla cinco edificios destinados al procesamiento de datos, instalaciones térmicas con 24 chimeneas de 30 metros de altura, sistemas de almacenamiento energético y un parque fotovoltaico asociado de unas 1.000 hectáreas.
Según recoge la moción, la superficie prevista para la instalación fotovoltaica afectaría a más del 10% del terreno agrícola actualmente destinado a ese uso en Monfarracinos, Aspariegos, Villalube, Molacillos y Benegiles.
A estas dimensiones se suman las dudas sobre el consumo de agua y energía, las emisiones, el ruido, el tráfico y los riesgos industriales. El equipo de Gobierno considera necesario estudiar también las consecuencias que podrían derivarse de la concentración de otros proyectos industriales y energéticos en la misma zona.
Por este motivo, la propuesta reclama una evaluación ambiental integral que tenga en cuenta los efectos acumulados de las distintas infraestructuras, en lugar de analizar únicamente el centro de datos de manera aislada.
Guarido ha defendido que el Ayuntamiento de Zamora puede considerarse afectado por la actuación, al encontrarse la capital a escasa distancia de Monfarracinos. «Estamos afectados por cualquier situación que ahí se pueda producir», ha manifestado, aludiendo a los posibles efectos sobre el agua, la energía, los terrenos agrícolas, el ruido y el tráfico.
La petición a la Junta
La moción insta a la Administración autonómica a detener la tramitación del centro de datos como Proyecto Regional al considerar que no se ha justificado suficientemente la necesidad de recurrir a esta figura ni el interés general de la iniciativa.
El Ayuntamiento plantea que cualquier desarrollo del proyecto siga los procedimientos administrativos ordinarios que correspondan y reclama acceso público a la documentación técnica y ambiental, así como información detallada sobre sus consecuencias económicas y territoriales.
La propuesta también cuestiona las posibles repercusiones económicas para los municipios afectados. En concreto, señala que la declaración como Proyecto Regional podría impedir que los ayuntamientos ingresasen más de 200 millones de euros en concepto del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras y de las licencias correspondientes, según las estimaciones incluidas en el texto municipal.
La iniciativa se enmarca en el periodo de exposición pública del proyecto regional, abierto para la presentación de alegaciones. La Junta inició esta tramitación para la implantación del centro de datos en el polígono Zamora Norte, en Monfarracinos, con el objetivo de ordenar el conjunto de las instalaciones necesarias para su funcionamiento.
El equipo de Gobierno municipal sostiene que la llegada de inversiones debe ser compatible con la protección de los recursos naturales y con la actividad económica existente en la provincia. «Zamora necesita inversiones, eso yo creo que todos estamos de acuerdo», ha afirmado Guarido, aunque ha advertido de que, a su juicio, el volumen económico anunciado no basta para acreditar que el proyecto vaya a beneficiar al territorio.



