Se estima que entre 15.000 y 20.000 trabajadores de la provincia puedan verse afectados por los sectores llamados a la negociación durante 2017. En total, según explicaba este viernes Ángel Hernández, secretario general de CEOE CEPYME, a lo largo del presente año deberán revisarse los siguientes quince convenios: agua, sanidad privada, comercio general piel y textil, metal, gas, hostelería, limpieza edificios y locales, metal industria, oficinas y despachos, panadería, pastelería, funerarias, transporte de mercancías, transporte de viajeros y vinos.
Asimismo, de forma paralela, existen otros cuatro sectores cuyo convenio está en vigor pero en los que habrá que proceder a la revisión de las tablas salariales: actividades agropecuarias, cines, comercio y alimentación y tintorerías.
Por lo tanto, se espera un año importante de negociación “ardua”, en palabras de Ángel del Carmen, secretario provincial de UGT, no solo por el número de empleados sino también por la importancia de ciertos sectores como el de la vid o el de metal industria en la provincia.
No obstante, tal y como recordaba Manuel Prieto, responsable de CCOO, el incremento del PIB de los últimos años “no se ha traducido en un aumento de salarios”, un factor que haría “eliminar esa desigualdad que está habiendo con respecto a otros sectores y a otras provincias que tienen mejores convenios”.
En este sentido, Prieto recordaba que desde el Gobierno la recomendación para una subida salarial es un incremento de entre el 1,8 y el 3%, pero, según indicaba el secretario, “hay que mirar el contexto en el que estamos cada una de las provincias”.
Una posición ratificada también desde UGT: “Hay que partir del hecho que la negociación es local y además segregada por sectores por lo que independientemente de las recomendaciones que se hagan a nivel nacional, o a nivel regional, o a nivel por sectores, si la negociación por naturaleza es local y por sectores, serán los miembros de esas mesas de negociación los que digan con un ejercicio de responsabilidad por ambas partes, a qué condiciones se pueden llegar”, añadía del Carmen, quien apelaba a la “prudencia” y se mostraba convencido de que finalmente se llegarán a acuerdos que mejoren el poder adquisitivo de los trabajadores y que permitan continuar sin “quebrantos” a las empresas.



