Cáritas Diocesana de Zamora atendió en 2023 a un total de 12.717 personas, una cifra levemente superior a la del anterior ejercicio, cuando atendió a 12.557 con la acogida y la atención primaria como principales demandas. Durante el año pasado, la organización católica gestionó más de 12,4 millones de euros, de los que el 72 por ciento correspondió a financiación privada.
“Detrás de cada una de esas 12.557 personas hay un rostro, un nombre, un sufrimiento que acude a nosotros y que, desde Caritas, tratamos con esa mirada atenta y con esa escucha para generar esperanza, acoger, escuchar y hacer camino con ellos. Personas que necesitan ser tratadas con todo el cariño y con todo el amor que podemos”, puntualizó.
Antonio Jesús Martín hizo estas declaraciones en el Centro de Formación y Empleo de Cáritas Diocesana de Zamora, en la capital zamorana. También intervinieron el obispo de Zamora, Fernando Valera, y la responsable de Empleo y Economía Social de la organización católica, María León.
Martín de Lera comentó que la atención a los mayores “es mucho más difícil en el medio rural” pero “se está consiguiendo atenderlas con cariño y calidez y se consigue que la gente se quede en los pueblos también como oportunidad de trabajo en las residencias”, apuntó.
En el ámbito de la exclusión, destaca el programa y la Casa Betania de la capital y se acogieron a 448 personas en 2023 además del programa de Educación de Calle. El número de reclusos y ex reclusos atendidos ha pasado de 112 durante el 2022 a 105 atendidos durante el pasado año.
Como novedad, el pasado 2023 descendió el número de personas atendidas en los programas de adicciones (en aumento desde hace varios años) y a bajado de 711 a 660. “Ayudamos a que vuelvan a coger las riendas de su vida y que puedan reinsertarse en la sociedad, en la vida laboral…”, no obstante, la alarma se enciende “cuando llegan padres de niños de 11 y 12 años a decirte que su hijo tiene un problema de adicción”, explicó Martín de Lera.
Sin embargo, ha aumentado el número de inmigrantes atendidos, pasando de 178 en 2022 hasta los 210 durante este pasado año.
El incremento más acusado es muy positivo para la entidad ya que se ha pasado de 677 personas atendidas en materia de voluntario y formación, hasta los 910 durante los pasados 365 días.
Por lo que se refiere a la juventud y la Escuela de Animación y Tiempo Libre, Azemur, que cumplió un cuarto de siglo, los campamentos han bajado ligeramente en lo que se refiere al número de inscripciones pasando de 959 a 820.



