La Asociación de Vecinos de Carrascal, a través de su presidenta Luisa Argüello, informaba en las últimas horas la decisión tomada por parte de todo el colectivo de vecinos de abandonar la FAVE, Federación de Asociaciones de Vecinos de Zamora. Argüello explica que todo parte por el “posicionamiento de los Presidentes de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FAVE), tanto del Presidente entrante, Artemio Pérez, como del Presidente saliente y en funciones, Jesús de la Concepción, sobre la iniciativa planteada por ocho Asociaciones de Vecinos respecto a las deficiencias y propuesta de mejora del servicio de autobuses urbanos de Zamora”.
En este sentido, la comunicación ya se ha realizado a la propia FAVE el día 19 de diciembre por escrito y entregada en mano, y en la que se argumenta el malestar del barrio de Carrascal “por el intento de ambos de desvirtuar en los medios de comunicación una propuesta justa y razonable”. Además, Argüello añade: “Ambos parecen empeñados en restar importancia a algo que en el barrio que represento es de vital importancia, como es la comunicación con el resto de Zamora, y parecen enfrascados en una polémica virtual sobre competencias, virtual porque se pretende anular la actividad y la libertad de expresión reconocida a las Asociaciones de Vecinos en el Reglamento de Participación Ciudadana”, continúa.
“La actuación, tanto de uno como de otro presidente, más que a la defensa de las reivindicaciones vecinales, ha trasmitido la sensación contraria, la de salvaguarda de los intereses del Ayuntamiento intentando frenar la reivindicación vecinal”, sigue explicando la representante de los vecinos de Carrascal.
Ante esta situación, concluye el comunicado, “la Asociación de Vecinos de Carrascal ha solicitado la baja en la Federación de Asociaciones de Vecinos de Zamora, por no compartir su línea no reivindicativa a favor de los vecinos de Zamora, por considerar que la FAVE no puede ser un brazo del Ayuntamiento que frene las peticiones vecinales, y por entender que la FAVE no debe ser un instrumento de censura previa a las iniciativas emprendidas por las Asociaciones de Vecinos”, finaliza.




