El impulso a la construcción de un nuevo Parque de Bomberos en la capital constituye uno de los objetivos prioritarios del equipo de gobierno de cara al ejercicio 2017. El pobre estado de las instalaciones actuales, ubicadas en la antigua estación de autobuses, urge a los responsables municipales a acelerar el traslado a la parcela ubicada al pie del Centro de Transportes, y con acceso desde Cardenal Cisneros, un terreno de unos 7.000 metros cuadrados sobre el que se levantarán las nuevas dependencias.
Por lo pronto, el proyecto se encuentra en fase de licitación aunque, en los presupuestos municipales, ya se han consignado 250.000 euros, algo más de un 10% de lo que se prevé que cueste la obra al completo, para dar el pistoletazo de salida a los trabajos a lo largo del 2017. Antes, la intención de Guarido y su equipo es acudir a las administraciones más cercanas, la Diputación y la Junta, para reclamar ayuda y establecer un convenio de cofinanciación.
En ese sentido, cabe destacar que esta petición se apoya en dos hechos: uno, referente a la Diputación, que indica que los Bomberos de Zamora realizan el 15% de sus salidas a otros municipios y que actúan como parque provincial si se precisa de su intervención en comarcas dependientes de otras dotaciones; y otro, vinculado a la Junta, que ha sufragado varios proyectos similares en la región en los últimos años.
Por ejemplo, la administración regional estuvo al lado del Ayuntamiento de Segovia en el año 2011, cuando la ciudad castellana construyó su nuevo parque. La obra tuvo un coste total de dos millones de euros, de los cuales la Junta aportó 1,1. El resto corrió a cargo de la institución municipal. Algo similar sucedió en Ponferrada en el 2009, cuando los fondos autonómicos sirvieron para financiar una parte importante de unas instalaciones que se llevaron a cabo por un precio de 2,7 millones.
En municipios más pequeños también ha habido presencia de la Junta y de las diputaciones. Sin ir más lejos, en el año 2012, en Ciudad Rodrigo, el Ayuntamiento se limitó a ceder los terrenos para que la institución provincial salmantina (150.000 euros) y la administración regional (400.000) pusiesen el montante económico suficiente para sufragar el parque que da servicio a los pueblos del entorno, mientras que un año antes, en Benavente, fue la Diputación encabezada por Fernando Martínez-Maíllo la que pagó la mayor parte del proyecto.
Asimismo, la Junta ha colaborado en obras relacionadas, como la de la Torre del Fuego de Salamanca, que construyó en colaboración con el Ayuntamiento charro por valor de un millón de euros. Ahora, la inminente construcción de los parques de Zamora y de Palencia precisará también del apoyo regional y Guarido está decidido a que, en la parte que le toca a la capital del Duero, haya una negociación a lo largo de este ejercicio para llegar a un acuerdo.



